En el Día del Libro, regala tebeos

23 04 2007

Haciendo trampas, ¡pero al menos actualizo! Y es que de mi estancia en Barcelona, además de unos cuantos grandes recuerdos, me traigo ganas de escribir, de modo que mientras reúno el tiempo necesario para redactar un post en condiciones, no he podido evitar la tentación de recuperar el post que colgué durante la semana pasada en Zona Negativa recomendando algunas de las novedades publicadas por las editoriales nacionales con motivo del 25º Saló del Cómic de Barcelona. De este modo, aprovecho para sumarme a la iniciativa “En el día del libro regala tebeos”. ¡Dos pájaros de un tiro! ;)

Os dejo con mi selección particular:


1.- Planetary vol. 1, de Warren Ellis y John Cassaday. Norma Editorial. 26 €.

En mi opinión, la mejor obra tanto de Ellis como de Cassaday. Y esto, puesto en relación a la bibliografía de ambos autores, puede resultar un indicativo del alto concepto que tengo de esta colección. Desde su primera entrega, hasta la última, Planetary ha venido ofreciendo un precioso y singular homenaje a la cultura popular: las obras pulp, los cómics británicos de los 80, estrellas del celuloide fallecidas en extrañas circunstancias, hitos de la ciencia-ficción cinematográfica, iconos del noveno arte, cine de artes marciales, …todo desde el irónico, mordaz e imaginativo punto de vista de Ellis, plasmado gráficamente con la maestría habitual de John Casssaday. Imprescindible edición de lujo del primer volumen de las aventuras de Elijah Snow, Jakita Wagner y el Batería.


2.- Strangers in Paradise # 5, de Terry Moore. Norma Editorial. 18 €.

Número a número, la historia tejida por Moore ha logrado engancharme como pocos cómics lo han conseguido. Bajo la manida etiqueta del “slice of life”, el autor norteamericano ha logrado involucrar a numerosos lectores en la extraña historia de Francine, Katchoo y David. Confidentes, amantes, cómplices…amigos. Muy a menudo, las situaciones vividas por los protagonistas son llevadas hasta extremos que rozan lo surrealista, lo cómico, lo inverosímil, pero precisamente debido a esta circunstancia, resulta aún más meritoria la facilidad con la que el autor logra que empalicemos con los personajes. Una delicia de colección que, esperemos, pueda verse publicada de forma íntegra en España.


3.- Invencible # 6: Cosas de la Vida, de Robert Kirkman y Ryan Ottley. Aleta Edciones. 15 €.

Y qué decir del Invencible de Robert Kirkman… la narración de una historia que los lectores de género superheróico hemos leído una y mil veces, bebiendo descaradamente de las más clásicas obras, pero con la insospechada virtud de resultar fresca, atractiva y divertidísima. El guionista de Kentucky no para de dar muestras de su sentido del humor, y su facilidad para, apoyándose en situaciones cotidianas, terminar recurriendo a las convenciones del género para entretener al lector. Por si ello fuera poco, la transición entre Cory Walker, dibujante original de la colección, y Ryan Ottley, encargado de dar vida a Mark Grayson y su alter ego superheróico, ha sido apenas imperceptible. ¿Tal vez la mejor colección de superhéroes contemporánea?


4.- Ex Machina #3, de Brian K. Vaughan y Tony Harris. Norma Editorial. 12 €.

Otro de los guionistas de moda del cómic norteamericano, en una de sus mejores obras (sino la mejor), donde combina la temática política, al más puro estilo “El Ala Oeste de la Casa Blanca” (si, lo sé, esta comparación resulta un tanto reiterativa), con buenas dosis de intriga, suspense y acción, para narrar la historia de Mitchell Hundred durante diferentes etapas de su vida. Superhéroe conocido como La Gran Máquina, aspirante a la alcaldía de Nueva York, y finalmente máximo responsable del ayuntamiento de la Gran Manzana. ¿Cómo llegó a la presidencia? ¿Cuál es el origen de sus poderes? Vaughan, se encarga de desvelar de forma paulatina estos misterios, contando con la inestimable colaboración de un sensacional Tony Harris.


5.- Y: El Último Hombre: Muñecas de Papel, de Brian K. Vaughan y Pia Guerra. Planeta DeAgostini Cómics. 9’95 €

Pese a haber surgido de la misma mente, la historia de Yorick Brown es bien diferente a la de Mitchell Hundred. En un mundo en el que desaparecen todos los especímenes masculinos de cualquier ser vivo conocido, resulta cuanto menos inquietante la supervivencia de este joven aspirante a escapista y su mono Ampersand. Acompañado de la Agente 355 y de la Dra. Mann, tratará de encontrar una respuesta convincente a esta extraña situación. Acompañando a Vaughan, nos encontramos con el sencillo, lineal y funcional estilo de Pia Guerra y Goran Sudzuka.


6.- Legión de Superhéroes #4, de Mark Waid y Barry Kitson. Planeta DeAgostini Cómics. 8’95 €

Por desgracia, no he tenido la ocasión de conocer de primera mano las aventuras de la Legión original, de la cual hablan maravillas, de modo que hasta la publicación de Clásicos DC: Legión de Superhéroes (parece que se ha retrasado indefinidamente hasta solucionar problemas con los materiales facilitados por DC), opté por aproximarme a este “reboot” de los personajes. Y lo cierto es que me ha gustado lo suficiente como para llegar hasta este cuarto tomo: Waid alterna momentos realmente buenos, con otros un tanto desconcertantes, en los que no parece decidirse por definir de una vez por todas la trama narrada. Barry Kitson cumple con creces, mostrando un alto nivel en todos los números de los que se encarga.


7.- Flash #17, de Geoff Johns y Howard Porter. Planeta DeAgostini Cómics. 3’50 €.

Comentaba que Invencinble tal vez es la major serie de género superheróico, y probablemente lo sea, aunque con permiso del Flash de Geoff Johns. Toda su etapa, iniciada en España por Norma Editorial (¡si aún no la tenéis, dejaros de novedades del Saló y corred a rescatar un pack de Norma!) es una auténtica pasada: Johns puso todo su empeño por profundizar en los personajes secundarios de la colección: Chyre, Morillo, el Amo de los Espejos, El Capitán Frío,… es realmente complicado encontrar una colección que disponga de una galería de personajes tan profunda y rica en matices. Pero el mérito no corresponde tan sólo a Johns, pues tanto Scott Kolins como Howard Porter han logrado imprimir su sello al velocista escarlata, dotándolo del dinamismo inherente a su naturaleza. Aunque por desgracia, la etapa de Johns está a punto de finalizar… ¡disfrutémosla mientras dura!


8.- Runaways vol.2 #1, de Brian K. Vaughan y Takeshi Miyazawa. Panini Cómics. 3’25 €

Regresa el grupo de fugitivos más famoso del Universo Marvel. Pocas papeletas tenían Molly, Chase, Nico y compañía para sobrevivir a la infausta línea Tsunami, pero lo han logrado gracias a Brian K. Vaughan y Adrian Alphona. Por desgracia, para esta primera entrega del segundo volumen de la colección, Takeshi Miyazawa sustituye a Adrian Alphona, dibujante titular de la serie que con su peculiar estilo ha sabido dotar de un aire diferenciador a estos adolescentes metidos en serios aprietos.


9.- Astonishing X-Men vol. 2 #1, de Joss Whedon y John Cassaday. Panini Cómics. 1’95 €

Y para finalizar, uno de los regresos más esperados: el segundo –y por desgracia último- volumen de Astonishing X-Men de Whedon y Cassaday. El creador de Buffy ha sabido combinar el clasicismo de la etapa de Claremont, con algunos conceptos procedentes de los New X-Men de Grant Morrison, para ofrecer su propia visión de La Patrulla-X, donde tienen cabida muchos de los ingredientes que tan populares hicieron sus series de televisión (humor, acción, aventura, acertados diálogos, interacción entre los personajes y profundización en sus personalidades,…), esperemos que estos últimos números estén a la altura de su etapa precedente, mientras desde Marvel no sueltan prenda acerca de los posibles sustitutos de Whedon y Cassaday al frente de la colección.

¡Y esto es todo de momento! Pronto colgaré un pequeño post a modo de resumen de mi experiencia salonera, aunque probablemente amenizaré la espera con alguna que otra reseña que tengo a medio terminar…

Un saludo y hasta pronto! (eso espero)





Dos años en la red

21 03 2007

Tal día como hoy, hace dos años, inicié un pequeño viaje en el que tan sólo importaba el camino y no la meta. Un viaje en busca de entretenimiento, de reflexión y divagación destinada a plasmarse periódicamente en líneas de texto virtuales, de desconexión de preocupaciones de mayor calado, … un modesto punto de encuentro e intercambio de ideas y opiniones entre quienes, como yo, disfrutan con cada página de sus cómics favoritos.

Echando la vista atrás, hasta aquel 21 de marzo de 2005, ni que decir tiene que mis expectativas iniciales se vieron sobradamente superadas casi desde un primer momento, pues ya son unos cuantos a los que gracias a este medio he podido llegar a conocer hasta el punto de considerarlos amigos (no os mencionaré, por miedo a olvidarme de alguno, pero vosotros sabéis a quién me refiero), formar parte de un proyecto, una “familia”, como Zona Negativa (¡sois unos cracks, colegas!), entrevistar a algunos de mis autores favoritos, publicar artículos, etc..

Y todo comenzó aquí. ¿Qué más puedo pedirle a esta pequeña bitácora? nada. Más bien al contrario: me siento en deuda con este medio, que me ha permitido profundizar en esta afición pasión, lo cual me lleva a formularme con asiduidad promesas hasta ahora incumplidas de devolverle los servicios prestados de la única forma que está a mi alcance: dotándola de contenidos propios, regulares, periódicos. Por desgracia, de momento este deseo queda en eso: en la enunciación de un reiterativo propósito de enmienda de difícil cumplimiento debido, en buena medida, a los rigores (benditos rigores) de la vida laboral. Sea como fuere…una vez más, ojalá llegue el día en que pueda cumplir esa promesa.

Hasta entonces, trato de mantener “limpia y ordenada” esta morada virtual, actualizando los índices de reseñas (contenido principal de este blog) y artículos. Para un futuro inmediato reservo, además de la publicación de nuevos posts (a falta de tiempo, tengo muchas ideas en mente), la voluntad de remodelar visualmente Aquí Huele a Azufre…, y quién sabe si adquirir un domio propio… todo se andará…

Por supuesto, no puedo terminar este post (reconozcámoslo, ombliguista) sin antes agradeceros a todos aquellos que os hayáis pasado por esta bitácora, y muy especialmente a los habituales, como siempre digo: pocos pero fieles. por cada visita, cada comentario, cada intercambio de opiniones, y cada párrafo leído, mil gracias.

Un saludo y hasta pronto! (eso espero)    





Partidazo

11 03 2007

235603.jpgMe van a perdonar los pocos (pero fieles) habituales de esta bitácora que, después de más de un mes si postear, mi primera aportación a la revitalización de Aquí Huele a Azufre… sea un texto no centrado en el mundo del cómic. Pero es que el partido de esta noche es la excusa perfecta para robarme unos minutos de mi cada vez más escaso tiempo libre y sentarme frente al teclado del hp.

El 3-3 que terminó reflejando el marcador del Camp Nou es realmente sintomático del estado en el que se encuentran los dos grandes del fútbol español: si bien es cierto que el F.C. Barcelona ha mostrado durante esta temporada una imagen relativamente más saludable que la ofrecida por el Real Madrid, lejos quedan los días en que el equipo dirigido por Frank Rijkaard maravilló a toda Europa con un fútbol muy cercano a la perfección. Combinaciones rápidas, al primer toque, desmarques providenciales, una presión asfixiante, una defensa efectiva y contundente, un acierto apabullante de cara a portería, y la inspiración de lo grandísimos jugadores que componen esta plantilla derivaron en la conquista de la segunda Copa de Europa que adorna las vitrinas del museo del club. Sin embargo, desde un primer momento quedó patente que esta temporada las cosas iban a ser muy diferentes: al acierto de equipos como el Sevilla o el Valencia, se sumaba el desconcierto del equipo culé. Un Ronaldinho demasiado intermitente (pese a que esta temporada va camino de superar con creces su mejor marca goleadora), lesiones, problemas en el vestuario, interrogantes acerca de la continuidad del entrenador en el banquillo azulgrana… demasiadas dudas que parecen haberse trasladado al campo justo la temporada en la que todo el mundo daba por sentado que iba a continuar la hegemonía del Barça, lo cual queda descartado tras la eliminación de la Copa de Europa frente al voluntarioso Liverpool.

En cuanto al Real Madrid, poco más se puede decir a estas alturas: el equipo de Fabio Capello es un auténtico despropósito en el que cada cual parece querer hacer la guerra por su cuenta, y todos parecen tener cada vez más clara la interinidad de la estancia del entrenador italiano al frente del cuerpo técnico. Eliminados de la Copa del Rey, y de la Champions League, tratan de aferrarse a las escasas posibilidades que tienen de hacerse con el título de Liga, aunque la inmensa mayoría de los mortales estemos convencidos de que se trata de una misión poco menos que imposible.

De este modo, ambos equipos llegaban al clásico probablemente en su peor momento, y aunque los analistas más doctos en esto del balompié daban como indiscutible favorito al Barça, el culé que escribe estas líneas no las tenía todas consigo. Demasiadas dudas, demasiada incertidumbre e inseguridad en los últimos partidos como para realizar afirmaciones tan contundentes. En la previa del partido, la primera sorpresa: Rijkaard optaba de nuevo por el 3-4-3, sistema que particularmente no me convence en absoluto, más aún teniendo en cuenta el preocupante estado de forma de la defensa azulgrana. La vocación ofensiva era evidente, pero habría que esperar para comprobar las intenciones del equipo blanco.

Con el pitido inicial, llegó la locura: un auténtico festival de imprecisiones y prisas que propiciaron uno de los comienzos de partido más caóticos, emocionantes, y por encima de todo, divertidos, que recuerdo.

0-1, minuto 5, gol de Van Nistelrooy que con una frialdad que no ha demostrado durante toda la temporada, ajustó el balón al palo derecho de la portería defendida por Víctor Valdés, en un ajustado remate desde fuera del área.

1-1, minuto 11, gol de Messi, quien resuelve sin dificultades ante Casillas, tras un fenomenal pase de Eto’o.

1-2, minuto 13, gol de penalty de Van Nistelrooy, tras una estúpida falta dentro del área cometida sobre Guti por Oleguer Presas, en lo que sería el anticipo de un festival de despropósitos del defensa catalán.

2-2, minuto 28, gol de Messi precedido de una endiablada internada de Ronaldinho en el área merengue. El jugador argentino fusiló, tras recibir el rechace de Casillas.

2-3, minuto 72, gol de Sergio Ramos, a centro de Guti, quien a saque de una falta lateral, colocó un balón perfecto en la cabeza del fenomenal central blanco.

3-3, minuto 90, golazo de Messi tras recibir un pase de Ronaldinho, romper a la defensa merengue, y cruzar el balón ante Casillas.

Cuatro goles en 28 minutos. Un inicio impresionante que puso de manifiesto que, a falta de un juego consistente, ambos equipos se negaban a ceder ante el empuje del rival. Una sucesión de oportunidades en un extraño partido, en el que el Madrid parecía no decidirse a ir en busca de la victoria, y el Barcelona se empecinaba en buscar la portería rival concentrado su juego por el centro del terreno de juego, renegando de las bandas, y esperando el momento en el que alguno de sus cracks destapara el tarro de las esencias. Y así fue, pues con su impresionante y meritorio hat-trick, Leo Messi se erigió como el indiscutido protagonista del encuentro, evidenciando una vez más estar llamado a marcar una época en el fútbol mundial. Hábil, inteligente, eléctrico, virtuoso, eleva el dribbling y el cambio de ritmo al nivel de arte. Un auténtico jugadorazo que recupera la tradición de los cada vez más escasos especialistas en el uno contra uno, faceta del juego cuyo dominio está reservado para los pocos elegidos que hacen de este deporte uno de los mayores espectáculos del mundo. Su exhibición, para quitarse el sombrero, salvó al Barcelona de una derrota a mi juicio inmerecida. Por la indecisión del Real Madrid, y sobre todo por la vocación del equipo culé de ir en todo momento a por la victoria, pese a afrontar gran parte del choque con un jugador menos.

Por supuesto, también merecen mención especial Iker Casillas y Víctor Valdés, dos de los mejores porteros no ya de España, sino del continente. Pese a que ambos encajaron 3 goles, han completado una actuación sobresaliente, salvando a sus respectivos equipos en momentos clave del duelo.

En definitiva, y recurriendo al tópico, un partido de los que hacen afición, que sirve para que quienes cada vez estamos menos interesados en este juego que, por moverse a golpe de talonario, cada vez tiene menos de deporte y más de negocio, nos reconciliemos con nuestro pasado de aficionados incondicionales. Por si ello fuera poco, a lo dicho con anterioridad tengo que añadir el hecho de que no tendré que padecer el cachondeo que con el 2-3 intuía que tendría que sufrir el lunes en la oficina. Y es que ser culé residiendo en Madrid es realmente complicado. Y reconfortante. :)

Un saludo y hasta pronto! (eso espero)





BATMAN: AÑO UNO, de Frank Miller y David Mazzucchelli

29 01 2007

Edición original: Batman # 404-407 (1987); DC Comics.
Edición España: Batman # 1: Coleccionable Semanal; Planeta DeAgostini Cómics.
Guión: Frank Miller.
Dibujo y entintado: David Mazzucchelli.
Color: Richmond Lewis.
Formato: tomo de 96 págs.
Precio: 1 €.

A estas alturas resulta una obviedad decir que Batman: Año Uno es una obra maestra. Pero no por obvio resulta menos cierto. Además del pilar sobre el que sustentaría gran parte de la mitología moderna del Hombre Murciélago, y un referente de proporciones casi míticas para varias generaciones de artistas y lectores, esta obra supone la reivindicación de los cómics de superhéroes como un campo donde, más allá de las limitaciones y convencionalismos inherentes a todo género, poder desarrollar historias que conjuguen entretenimiento, diversión, y un innegable valor artístico, todo ello abordado desde un punto de vista serio y, en la medida de lo posible, realista. Pero Año Uno también representa la demostración empírica de la fórmula, pocas veces llevada a la práctica, según la cual el resultado final es mayor que la suma de las partes. Y si tenemos en cuenta que en este caso las partes en juego son Frank Miller y David Mazzucchelli, podemos hacernos una idea del nivel que ambos mostraron en este cómic, no en vano estamos ante dos auténticos genios del noveno arte que a su talento e inspiración habituales aportaron un plus adicional que derivó en una colaboración tan armónica como memorable.

SINOPSIS: “Un Bruce Wayne veinteañero regresa a Gotham City tras completar un intenso periodo de entrenamiento alrededor del mundo. En su mente ronda la idea de honrar la memoria de sus padres luchando contra el crimen, para lo cual terminará adoptando una identidad inspirada en su más profundos temores. Simultáneamente, el teniente de policía James Gordon se traslada a la misma ciudad con la intención de demostrarse a sí mismo, y a sus superiores, que está más que capacitado para ejercer su cargo. Sin embargo, tendrá que lidiar con corruptos representantes de los diversos estamentos de Gotham, y compaginar su frenética rutina laboral con su vida familiar.”

La estructura queda clara desde las primeras páginas: mediante un juego de paralelismos propuesto por los autores, el lector acompaña a Bruce Wayne y James Gordon a lo largo de 12 meses, mientras ambos se labran un futuro en sus respectivas ocupaciones. Bien podría decirse que se trata de la historia de dos hombres y un destino, pues pese a variar en la elección de los métodos a aplicar, comparten un mismo objetivo final: acabar con el crimen en Gotham. Mientras Wayne encontró en el fallecimiento de sus padres el hecho detonante y la motivación necesaria para ajusticiar criminales, Gordon trata de reivindicarse profesionalmente, así como contribuir a que el mundo que le rodea sea un lugar mejor para su futura hija. Ambos comparten un férreo sentido de la justicia, de la responsabilidad, el deber, y el honor, virtudes poco comunes en una ciudad en decadencia donde proliferan el crimen y la corrupción. Pero estamos ante dos héroes dispuestos a marcar la diferencia, y aunque en su cruzada se toparán con individuos de la peor calaña dipuestos a echar por tierra sus planes (el Detective Flass, el Comisario Loeb, o Carmine Falcone), encontrarán apoyo necesario en personajes como Alfred, sempiterno mayordomo de la familia Wayne, el entusiasta fiscal del distrito Harvey Dent, o la sugerente Detective Sarah Essen.

Fluida, sutil y precisa. Así es la narración de este Año Uno, donde cada página ejemplifica un dominio apabullante de los resortes del medio por parte de sus autores. Frank Miller parte de un esquema propio de una historia de género negro o policíaco, potenciando los tintes realistas para lograr humanizar a los protagonistas, y de paso empatizar con el lector. Gordon y Wayne sienten, sufren y padecen. Se equivocan, rectifican y aprenden de sus errores. Sus motivaciones y reacciones, así como las situaciones en las que se ven envueltos resultan tan creíbles como razonables, dotando a la obra de una coherencia interna poco habitual, y a los peronajes de una lograda tridimensionalidad. La trama, perfectamente estructurada, transcurre con un ritmo envidiable, manteniendo en todo momento la atención del lector, sin que su interés sufra ningún tipo de altibajo. En cuanto a los diálogos, están a la altura del resto de la obra, logrando captar en apenas un par de viñetas los rasgos definitorios y diferenciadores de cada personaje.

En lo que a David Mazzucchelli se refiere, pocas dudas caben de que estamos ante uno de sus mejores trabajos. Ya había dado muestras significativas de su talento en obras como Daredevil: Born Again, también con guiones de Frank Miller, La Ciudad de Cristal, adaptación del relato homónimo de Paul Auster, o las más personales Hombre Grande o Discovering America (publicadas en España por El Wendigo). Pero en Batman: Año Uno realiza un asombroso despliegue de recursos: con un estilo realista como base, encuentra el equilibrio perfecto entre la profusión de detalles y la economía de líneas y trazos, mostrando una habilidad para la composición de página y el sentido del ritmo que roza la perfección. Su visión del “Caballero Oscuro” (antaño conocido por estos lares como “El Señor de la Noche”) parece estar claramente inspirada en las más clásicas versiones del personaje, captando su esencia primigenia hasta plasmarla de forma sobria y discreta, imprimiéndole el aura de misterio y respetabilidad necesaria. La opción de recurrir a tonos más oscuros (grises y negros, únicamente) para el traje del “Hombre Murciélago” resulta todo un acierto, dotando al alter ego de Bruce Wayne de un aire tan elegante como aterrador, idóneo para infundir una sensación de respetabilidad, misterio y terror sobre los criminales.

El colorista Richmond Lewis raya a gran nivel, empleando una paleta en la que predominan los tonos oscuros (como suele ser habitual en los cómics protagonizados por el más famoso de los “gothamitas”), complementándose a la perfección con el estilo de Mazzucchelli, y contribuyendo de forma decisiva a la sensación de realismo que impregna la obra.

Como comentábamos en líneas precedentes, la influencia de esta obra es innegable en muchos autores contemporáneos, pues además de haber marcado una tendencia sobreexplotada de reformular los orígenes de los más diversos personajes de DC Comics, (Robin: Año Uno, Batgirl: Año Uno, JLA: Año Uno, Nightwing: Año Uno, etc…), algunos de los personajes y situaciones planteadas enriquecieron la continuidad de Batman, al ser desarrollados con posterioridad en diversos proyectos, como los muy recomendables El Largo Halloween, Dark Victory o Catwoman: si vas a Roma…, donde se profundizaba en la figura de Carmine Falcone. A su vez, cabe comentar como curiosidad que este cómic tuvo su correspondiente secuela titulada, como no, Batman: Años Dos, realizada por Mike W. Barr, Alan Davis, Paul Neary, o Todd McFarlane, entre otros. El resultado, sonrojante hasta para los más entusiastas seguidores del personaje, derivando de su lectura una inevitable sensación de que bien habrían hecho obviando toda pretensión de relacionar de cualquier modo ambas obras, por resultar un atentado contra el buen gusto.

A su vez, gran parte del metraje de la excelente película Batman Begins, del siempre interesante Christopher Nolan (Memento, Insomnia, El Truco Final: El Prestigio) encuentra inspiración en este cómic, propiciando una brillante adaptación, por momentos casi traducción, del noveno al séptimo arte.

Ya han transcurrido veinte años desde su publicación, y la lectura de Batman: Año Uno continua siendo tan fresca, sugerente y satisfactoria como el primer día, ejemplo paradigmático de una década mágica para el cómic norteamericano. De obligada compra y lectura para todo buen aficionado al mundo del cómic que se precie.

Un saludo y hasta pronto! (eso espero)





%£&¢@?!# memes

22 01 2007

Maldita costumbre la de los memes, y maldito el individuo que tuvo la gran idea de invertir su tiempo libre (seguro que era un hombre desocupado) en comenzar estas molestas cadenas virtuales.

En esta ocasión, le debo el honor de participar en este ocurrente jueguecillo a mi buen amigo IvaNn Díaz, a quien la próxima vez que tenga la ocasión de verlo en persona, le obsequiaré con una sonora colleja por acordarse de mí para estos menesteres. Sin más dilaciones, entremos en materia:

El juego, consiste en:

1. Coge el libro más cercano que tengas, estés donde estés.

2. Lo abres por la página 123.

3. Buscas la quinta frase (que no línea).

4. Y escribes las 3 frases que le sigan en tu blog.

5. Por último nominas a cinco personas para que hagan este juego.

Aparte de que les proporcionará un chivo expiatorio por si deciden devolver a los niños.

No te molestes tratando de rastrear la identidad de este email. Nunca ha existido ya.

Del libro “La Sombra del Hegemón”, de Orson Scott Card.

¡Jejejeje! breves, escuetas, cortas, secas, contundentes….curiosa coincidencia, ¿verdad? Los astros se han aliado conmigo para evitar que tenga que perder demasiado tiempo copiando demasiadas líneas, lo cual es de agradecer.

En fin… por supuesto, voy a compartir esta pesada carga con 5 incautos que son…. Pedro, Refo, Laintxo, Borja y Bonache.

Un saludo y hasta pronto! (eso espero)





¿Marvel o DC?, esa absurda dicotomía…

9 01 2007

…o “Cronología de una pasión desmedida por el 9º Arte”

“¿Los Rolling Stones o los Beatles?, ¿Coca-Cola o Pepsi?, ¿Nesquik o Cola-Cao?, ¿Barça o Real Madrid?, ¿rubias o morenas?, ¿letras o ciencias?” Desde nuestra más tierna infancia, numerosos convencionalismos sociales, e imperativos de orden cuasicategórico nos empujan a una inevitable y agotadora sucesión de elecciones que, si bien es cierto que en determinados supuestos está más que justificada por el carácter irreconciliable de las opciones barajadas, no en menos ocasiones propicia decisiones de corte tan sesgado como injusto. ¿Porqué contentarse con los blancos y los negros, teniendo a nuestro alcance gamas cromáticas que nos ofrecen una variedad casi infinita de tonalidades? Saludable ejercicio sería el de recapacitar acerca de este extremo, decantándonos por la conjunción en detrimento de la alternancia más a menudo de lo que lo hacemos, para de este modo comprobar la veracidad de la máxima “En la variedad está el gusto”.

Leyendo las líneas precedentes no es difícil deducir que servidor está divagando, y que lejos estoy de la plenitud de mis facultades, y es que esto del insomnio inesperado sienta terriblemente mal (echémosle la culpa a Spanair o, siendo benévolos, a las condiciones meteorológicas), más aún si cuando escribo estas líneas el calendario marca un mayúsculo e intimidatorio LUNES, precedido por un fin de semana que, como viene siendo costumbre, ha sabido a poco. De modo que no estaría de más que toda aseveración realizada en este estado de semiinconsciencia fuera puesta en cuarentena por los pocos, pero osados y valientes, habituales de esta bitácora.

Retomando el hilo, circunscribiré el difuso debate inicial al mundo de los cómics en general, y a mi experiencia personal como lector, en particular. Desde los inicios de mi afición por el mundillo, mis predilecciones siempre se han decantado por los tebeos publicados por la llamada “Casa de las Ideas”. No es de extrañar, si tenemos en cuenta que durante mi desarrollo como consumidor de historietas, me fogueé con títulos tan representativos como Los 4 Fantásticos de John Byrne y el Daredevil, de Frank Miller, La Muerte del Capitán Marvel, de Jim Starlin, y por encima de todos, La Patrulla-X de Chris Claremont, John Byrne, Paul Smith, y compañía, colección que propiciaría que mi afición se convirtiera en pasión. Por el camino, disfruté de forma más esporádica con aventuras de Spiderman, Los Vengadores, el Factor-X de Louise y Walter Simonson, y demás títulos marvelitas. Suficientes razones que, sumadas a la irregular edición es España de los cómics DC propiciaron que me decantara casi en exclusiva por los cómics Marvel (contando con ilustres y eventuales excepciones, como Batman y, sobre todo, Los Nuevos Titanes de Marv Wolfman y George Pérez).

Con la llegada de los nefastos años noventa el panorama cambió, habida cuenta de los importantes cambios que sacudieron la industria. Durante esta década, la calidad de gran parte de los cómics “mainstream” brillaba por su ausencia: los dibujantes mas “cool” abandonaron el cobijo propiciado por las grandes editoriales para lanzarse a un desenfreno empresarial, camuflado bajo el brillo cegador de las portadas holográficas, y unas páginas interiores que representaban un vigoroso e insistente homenajeaban al mal gusto. Un par de números de un par de colecciones fue mi escasa aportación a las arcas de Todd McFarlane y compañía.

Con esta década también llegó la tímida insinuación de que Chris Claremont, lejos de ser un semidios, era humano. Sus guiones ya no rezumaban la fantasía, clase y saber hacer de antaño, y por momentos daba la sensación de no tener nada más que contar en la franquicia mutante (por aquel entonces ignoraba que unos años más tarde, la situación empeoraría drásticamente). Franquicia que por cierto, durante esta época, vio multiplicados sus títulos de forma realmente significativa. A título personal, estos años supusieron mi primer contacto con los crossovers masivos, como fueron el caso de Inferno, La Canción del Verdugo y La Era del Apocalipsis. No fueron memorables, pero al menos cumplieron con lo mínimo exigible a un evento de estas características. Consecuencia más directa: un significativo incremento, letal para mi delicado presupuesto, del gasto mensual en cómics. Durante estos añas también tuve la fortuna de descubrir los trabajos firmados por el más alternativo Frank Miller, como puede ser el caso de Ronin y Sin City, y de más genial Alan Moore, autor de dos de los clásico entre los clásicos: V de Vendetta y Watchmen.

Con la llegada del nuevo siglo, y la “madurez” (así, entre comillas) proporcionada por la acumulación de experiencia como lector, llegó la apertura de horizontes. Más colecciones Vertigo (The Sandman, Hellblazer, Fábulas, Y, El Último Hombre,…), incursiones en obras de un tono completamente diferente al que acostumbraba frecuentar (Maus), y finalmente… el desconcierto provocado por la sucesión de carambolas que propiciaron el baile de derechos de publicación de cómics norteamericanos en España (Planeta -Panini - Norma). A este respecto cabe comentar que, si bien es cierto que desde entonces el bolsillo sufre como nunca, no menos cierto es que como lector, es una gozada poder disfrutar de una oferta tan variada de títulos, colecciones y editoriales, lo cual ha conllevado la publicación de material que, de otro modo, probablemente no habría visto la luz en España.

El cambio más significativo en mi rutina comiquera ha sido el redescubrimiento del Universo DC. Con tantos años como lector incondicional de Marvel, la fuerte apuesta de Planeta DeAgostini Cómics por la publicación de las más variadas series de la “Distinguida Competencia”, ha supuesto todo un soplo de aire fresco, tremendamente necesario en un momento en el que disfrutar de mi género preferido (si, soy “pijamero” de toda la vida, lo reconozco), se había convertido en un triste ejercicio de inercia sentimental. Batman, The Flash, Green Lantern, Green Arrow, Catwoman, Jóvenes Titanes, Clásicos Dc: Nuevos Titanes, Hellblazer, 100 Balas, Transmetropolitan… se han convertido en razones de peso que, esgrimidas con cadencia mensual, reafirman la pasión que siento por este medio.

Pero a esto habría que sumar la reciente o inminente publicación de títulos Marvel realmente atractivos, como el volumen 2 de The Ultimates, el X-Factor de Peter David y Ryan Sook, X-Men: Génesis Mortal, o las etapas de Ed Brubaker y Billy Tan en La Patrulla-X, y Mike Carey y Chris Bachalo al frente de X-Men. ¿Tal vez en un futuro próximo podremos disfrutar del Irredimible Hombre Hormiga de Kirkman? ¿o de Nextwave, de Warren Ellis y Stuart Immonen?

¿Alguien da más? La recuperación del mejor material de la línea Wildstorm, y ABC Comics por Norma, la continuación de Strangers in Paradise y Concrete, la aparición de nuevas editoriales como Kraken, que posibilitarán la publicación de clásicos del cómic británico procedentes de la mítica cabecera 2000AD, nuevas aventuras de Mark Grayson, alias Invencible, cortesía de Aleta Ediciones, editorial que también nos ofrcerá una 2ª edición de la Línea Bonelli (Nathan Never, Dylan Dog y Martín Mystère); más entregas de ese cómic tan especial titulado Jack Staff (Recerca Editorial), nuevos tomos de Usagi Yojimbo, la continuación de las road-movies post-apocalíptica narradas en Los Muertos Vivientes e Y, El Último Hombre…Y quién sabe…¡tal vez hasta me atreva con el manga y la BD!

Formularé de nuevo la pregunta ¿Marvel o DC? Mi respuesta: Las dos. Y muchas más. Cuanta más mejor. Lo importante es no cerrarse, estar abierto a nuevos personajes, historias y autores. Porque tal vez ahí fuera, en las estanterías de nuestras librerías especializadas habituales, hay un cómic esperando a abrirnos los ojos, dispuesto a demostrarnos que nuestros prejuicios estaban totalmente infundados, dispuestos a dejar constancia una vez más una vez más de la amplia variedad de géneros, autores y estilos que hacen de los cómics, los tebeos, o las historietas, un medio de expresión artística tan válido, respetable y enriquecedor como el que más. Y es que, aunque este artículo sería digno del mismísimo Perogruyo, no podría terminarlo sin tomarme la libertad de alterar los versos firmados en su día por Mick Jagger, para expresar la misma idea aplicada a un ámbito cultural diferente…

Sé que son sólo cómics…¡pero me gustan!

Un saludo y hasta pronto! (eso espero)

PD: respondiendo las preguntas formuladas en las primeras líneas de este escrito, diré que “The Rolling Stones, Coca-Cola, Nesquik, Barça, rubias y letras”. Aunque no necesariamente por ese orden. : )





Lo mejor del 2006: selección personal

29 12 2006

Viviendo los últimos días de este año 2006 que se nos escapa de las manos, se me antoja un momento perfecto para echar la vista atrás y repasar aquellos cómics que, por un motivo u otro, considero merecen ser destacadas de entre la avalancha de publicaciones que hemos sufrido durante los últimos doce meses. A este respecto, comentar que no diferencio entre novedades o reediciones, sino que el criterio que he seguido para seleccionar estos diez tebeos es el de haberlos leído durante el presente año.

No sin antes aclarar que aquellos cómics acerca de los que he escrito un artículo, ya sea aquí o en Zona Negativa, adjuntan un enlace al mismo, os dejo con mi “top ten” personal. ¡Os animo detallar el vuestro en los comentarios de este post!

1.- CIUDAD DE CRISTAL, de Paul Auster, David Mazzuchelli, y Paul Karasik. Anagrama Ediciones. 12 €.

Reunión de dos de los artistas a los que más admiro: Paul Auster, y David Mazzuchelli, que junto a Paul Karasik, dieron vida a esta brillante adaptación de la novela homónima de Auster, integrada dentro de su famosa Trilogía de Nueva York. Tras la edición ofrecida por La Cúpula, años ha, la editorial Anagrama recupera esta indispensable obra, a un precio razonable, en una edición sobria y sencilla, que quizás debería de estar más cuidada, teniendo en cuenta la indiscutible calidad del cómic en cuestión. Para más detalles, atentos a Zona Negativa, pues este mismo domingo, para despedir el año con buen sabor de boca, le dedicaré una reseña más extensa.

2.- LOS MUERTOS VIVIENTES, de Robert Kirkman, Charlie Adlard y Cliff Rathburn. Planeta DeAgostini Cómics. 7’50 € / tomo.

Sé que corro el riesgo de repetirme, y por ello no me extenderé demasiado en lo que a este cómic se refiere. Sólo comentar que estamos ante una de las obras más interesantes del panorama comiquero contemporáneo. Bajo la apariencia de un cómic de género, Kirkman radiografía los más bajos instintos de nuestra sociedad, aquellos que afloran en situaciones límite. Sorprendente, entretenida, adictiva, imprescindible…genial.

3.- STRANGERS IN PARADISE, de Terry Moore. Norma Editorial. 18 € / tomo.

Dicen que este cómic está encuadrado dentro del género denominado “slice of life”. Y algo de cierto tiene que haber cuando consigue despertar en el lector (al menos en el que escribe estas líneas) una tremenda sensación de credibilidad, aún siendo plenamente consciente de que muchas situaciones son llevadas al extremo por el autor, en beneficio de la historia que pretende narrar. Imposible no caer rendido ante los encantos de Katchoo y Francine, más aún cuando a los divertidos e inteligentes guiones, se suma el delicioso trazo de Moore, autor total de esta destacada obra.

4.- CONCRETE, de Paul Chadwick. Norma Editorial. 14 € / tomo.

Sin lugar a dudas, la gran sorpresa del año. Apenas recordaba la publicidad en la contraportada de los “Cómics Forum” anunciando esta colección, cuando todavía la publicaba Planeta DeAgostini, aunque lo cierto es que tenía conocimiento de esta colección por comentarios muy positivos de fuentes más que fiables. Si embargo, no esperaba que este cómic me calara tan hondo.

La preciosa, conmovedora y divertida narración del análisis introspectivo protagonizado por Ronald Lightgow, fruto del aislamiento más profundo, bien podría ser una certera metáfora de la sociedad cotemporánea. Si le dais una oportunidad: os conquistará.

5.- FLASH, de Geoff Johns, Scott Kolins, Alberto Dose y Howard Porter. Norma Editorial / Planeta DeAgostini Cómics. Consultar precios en estos tres enlaces (1,2, y 3).

Nunca le agradeceré a Toni Boix lo suficiente el haberme recomendado de forma tan efusiva la que sin lugar a dudas es una de las más brillantes obras de género superheroico contemporáneo. Los guiones de Johns destilan fuerza, entusiasmo, energía diversión, y se complementan a la perfección con el estilo de un acertadísimo Scott Kolins, cuyo dinámico trazo siente realmente bien al Velocista Escarlata.

Para los no iniciados, recomendaría leer la etapa de Johns de forma cronológica, intentando hacerse con los tomos inicialmente publicados por Norma Editorial (¡una auténtica pasada!), continuando con los tres tomos publicados por Planeta DeAgostini Cómics, y posteriormente la serie regular en grapa. Precisamente con la serie mensual recomendaría paciencia, pues el arco argumental, dibujado por el poco vistosos Alberto Dose, no se antoja como el más adecuado para inaugurar el regreso del “Hombre más rápido del mundo” a los kioscos españoles. Hablando claro, estamos ante la mejor serie de género superheroico contemporánea.

6.- ASTONISHING X-MEN, de Joss Whedon y John Cassaday. Paini Cómics. 1′70 €.

Muchos aficionados a la franquicia mutante le estaremos eternamente agradecidos a Joss Whedon por habernos devuelto la ilusión, pues tras demasiados años comprando las diversas colecciones “obligados” por una estúpida mezcla de completismo e inercia sentimental, volvimos a disfrutar (¡y de qué manera!) con las aventuras de los X-Men. En esta ocasión, la formación está integrada por Cíclope, Emma Frost, Kitty Pryde, Bestia, Lobezno y Coloso. Las continuas puyas protagonizadas por la Ex-Reina Blanca, y Gatasombra son sencillamente antológicas, al igual que la gran mayoría de las páginas de los 12 primeros números de esta colección, donde Whedon combina a partes iguales pasajes claramente inspirados en brillantes épocas pretéritas de La Patrulla-X, con un estilo más acorde a los cánones vigentes en la actualidad. Por descontado, los lápices de John Cassaday son alucinantes, con el valor añadido del coloreado obra de la siempre eficaz Laura Martín.

7.- HELLBLAZER, de Jaime Delano, Mike Carey, y VV.AA. Norma Editorial / Planeta DeAgostini Cómics. Consultar precios en estos dos enlaces (1 y 2).

Por fin, gracias a las reediciones del material del sello Vertigo más antiguo por parte de Planeta DeAgostini Cómics, pude comprender porqué John Constantine es uno de los más carismáticos personajes del cómic mainstream. Mi primer contacto exhaustivo con este personaje se produjo con el tomo El Sepulcro Rojo, que a su vez supuso el inicio de la etapa de Mike Carey como guionista de la colección. Ni que decir tiene que tras su lectura quedé encantado, de modo que opté por seguir al mismo tiempo la edición mensual en pretigios de 48 páginas, y los tomos recopilatorios, lo cual enriquece de forma considerable ambas etapas, pues entre Delano y Carey se produce una retroalimentación que resulta realmente curiosa. Desde entonces, no deja de situarse entre las mejores lecturas de cada mes.

8.- USAGI YOJIMBO, de Stan Sakai. Planeta DeAgostini Cómics. Consultar precios en este enlace.

Siempre es un buen momento para recomendar la lectura del conejo guardaespaldas, mas aún aprovechando que este año se han publicado dos tomos más: Segadora II: Viaje al Templo de Astuta, y Halo de Luna. Lo cierto es que todavía no he tenido la ocasión de leerlos (voy por el octavo, ahora mismo), pero como comenté con anterioridad, siempre es un buen momento para recomendar la lectura estos geniales cómics donde Stan Sakai retrata el Japón feudal valiéndose de animales antropomórficos. No os dejéis engañar por su apariencia: bajo la aparente sencillez de los tomos de Usagi Yojimbo se ocultan grandes historias narradas con sutileza, sensibilidad, y talento.

9.- ES UN PÁJARO…, de Steven T.Seagle y Teddy Kristiansen. PlanetaDeAgostini Cómics. 9’95€.

Queda un poco lejana su publicación, pues han transcurrido ni más ni menos que seis meses desde el lanzamiento en España de este atípico cómic donde, partiendo de sucesos pseudobiográficos, Seagle indaga de forma certera en el mito de Superman, hasta reconstruirlo totalmente, valiéndose de su experiencia como guionista del hombre de Acero. El trabajo de Kristiansen, sencillamente impresionante, evidenciando unos niveles de inspiración y originalidad poco habituales.

10.- EX MACHINA, de Brian K. Vaughan y Tony Harris. Norma Editorial. 12 €.

Nueva serie guionizada por Vaughan, nueva serie a la lista de la compra. Así de sencillo. Trabajos anteriores del guionista de Cleveland, como Runaways, y muy especialmente Y, El Último Hombre, avalan esta teoría llevada a la práctica por un servidor. Y casos como el de Ex Machina me reafirman en esta actitud.

Cruce de género superheróico, de intriga y política, esta colección mantiene un elevadísimo nivel medio de calidad, al tiempo que ofrece momentos sencillamente brillantes. Diálogos ocurrentes, escenas aterradoras, giros sorprendentes… y unos dibujos a cargo de Tony Harris que quitan el aliento. Habrá que seguirle la pista, pero por lo visto hasta ahora, Ex Machina amenaza seriamente con convertirse en un clásico.

Un saludo y hasta pronto! (eso espero)

PD: ¡¡FELICES FIESTAS!! ;)





Predilecciones (17): Joe Michael Straczynski

28 12 2006

Joe Michael Straczynski (New Jersey, EE.UU.; 1954) ha desarrollado la mayor parte de su carrera como guionista en el mundo de la televisión. En su dilatado currículum figuran series tan dispares como He-Man y Los Masters del Universo, Los Cazafantasmas, Se ha escrito un crimen, o La Dimensión Desconocida.

En 1993 ve la luz su proyecto más personal: la serie de ciencia-ficción Babylon 5, en la que ejerce de guionista y productor ejecutivo. El éxito es inmediato, ganando multitud de premios y adquiriendo una legión de incondicionales, convirtiéndose de esta forma en una serie de culto. Otra de sus facetas es la de novelista, centrándose en el género de terror con libros como: Demon Night, Othersyde, y Tribulations, además de varios relatos recopilados en Tales from the New Twilight Zone y Straczynski Unplugged.

En 1999 debuta como guionista de cómics de la mano de Image. Bajo el sello Joe’s Comics, de Top Cow, publicó obras tan recomendables como Rising Stars, Midnight Nation o Delicate Creatures. Tras el éxito cosechado por los tebeos anteriores, Marvel Comics decide ficharlo en exclusiva, pasando a ocuparse de la serie regular Amazing Spiderman, donde está realizando una de las más exitosas y polémicas etapas en la historia del trepamuros.

Otros trabajos de Straczynski publicados por Marvel son: Supreme Power, Extraño: Principio y Fin, Dream Police, Los 4 Fantásticos y, en un futuro próximo, The Book of Lost Souls, Bullet Points y Silver Surfer. Recientemente, el afamado guionista ha anunciado su intención de abandonar la colección protagonizada por “La Primera Familia de Marvel”, para centrarse, entre otros proyectos, en el relanzamiento de Thor.

Un saludo y hasta pronto! (eso espero)





Los Muertos Vivientes

20 12 2006

Puede parecer un ejemplo paradigmático de oportunismo el decantarse por Los Muertos Vivientes para aportar mi pequeño granito de arena a esta sección de Es La Hora de Las Tortas!!! (por cierto, es todo un honor haber sido invitado para este cometido), ya que como bien sabéis, tanto esta colección como su inspirado creador se han alzado recientemente con sendos Premios Expocómic 2006 a la mejor obra extranjera y mejor guionista internacional, respectivamente. Pero nada más lejos de la realidad: mi historia personal con la genial obra de Robert Kirkman se remonta a la publicación del primer tomo recopilatorio de la colección. El guionista de Kentucky ya se había ganado de forma más que convincente mi voto de confianza gracias a la perfecta combinación de géneros superheroico, de aventuras y cómico-adolescente plasmada en cada página de Invencible, de modo que en cuanto se anunció la publicación de Los Muertos Vivientes, ésta pasó a ocupar un lugar preferente en mi siempre sobresaturada lista de la compra comiquera.

A la hora de enjuiciar el porqué de mi predilección por este cómic, es necesario partir de la base de que siempre he sentido un especial interés por las películas de zombies. No me considero un fanático del género, pero como espectador he disfrutado sobremanera con diversas cintas de George A. Romero, John Carpenter, o incluso recientes parodias (Shaun of The Dead) o remakes (Amanecer de los Muertos, cuyos títulos de crédito iniciales, perfecta conjunción entre imágenes apocalípticas y la susurrante voz de Johnny Cash, justifican su visionado). La interesante, indisimulada, y en ocasiones manida metáfora de la decadencia de la especie humana apreciable en estas películas parece despertar los más bajos instintos de los espectadores, quienes amparados por la reconfortante impunidad que proporciona la oscura sala de cine, y ávidos de evadirse de la rutina, la apatía, o precisamente de esa decadencia a la que aludíamos en líneas precedentes, alternan sobresaltos con sonoras carcajadas provocadas por la contemplación de las más crueles mutilaciones, agresiones, y demás actos preñados de una violencia que alcanza desproporcionadas cotas de surrealismo.

Los Muertos Vivientes eleva esta sensación a la máxima potencia, haciendo especial hincapié en la angustia, la desesperanza y el desasosiego propiciado por la narración de situaciones extremas, reservando las carcajadas (en este caso, transformadas en tímidas y agridulces sonrisas) para ocasiones muy puntuales. Camuflada bajo el aspecto de una obra de género al uso, las páginas de esta serie esconden una brutalidad inicialmente insospechada. Una explosión de sinceridad y crudeza, no exenta de crítica social, dirigida sin miramientos a la conciencia del lector, quien tras empatizar con los personajes, termina por verse reflejado en un aterrador espejo, en cuya superficie se proyectan imágenes de las más crueles facetas de la naturaleza humana. Aquellas que, por fortuna, sólo salen a relucir en situaciones límite, en momentos críticos en los que las reglas y convenciones sociales terminan por derrumbarse ante el implacable instinto de supervivencia.

Sustentado sobra un reparto coral, dotado de una sobrecogedora verosimilitud mérito de los increíbles diálogos de Kirkman, la colección transcurre a modo de road-movie post-apocalíptica, utilizando la premisa inicial como un mero punto de partida o detonante para explayarse en diversos temas, como pueden ser la fragilidad inherente al ser humano, la necesidad de sentirse protegido, los prejuicios sociales y raciales, o la adictiva sensación de poder derivada del liderazgo, entre otras. Pero que el lector no se lleve a engaño: en las páginas de Los Muertos Vivientes se suceden estremecedoras escenas de mutilaciones, desmembramientos, mordiscos, arañazos, y martillazos varios al más puro estilo “Serie B”. Sin embargo, lo más sorprendente es que no son éstos los pasajes más inquietantes de la colección, ya que tal honor está reservado a las conversaciones, llevadas con un perfecto ritmo narrativo, en las que los protagonistas van desgranando su personalidad, alejándose paulatinamente de la inicial imagen estereotipada de la que partían.

Por supuesto, merecen especial comentario los dibujantes. Tanto Tony Moore como Charlie Adlard, secundados por los oportunos grises de Cliff Rathburn, sorprenden con su contundencia, expresividad y fluidez narrativa. Y si bien es cierto que la huella de Moore amenazaba con eclipsar a Adlard, con el transcurso de las entregas éste se ha ido revelando como un ilustrador tremendamente competente, más sobrio que su predecesor, pero igualmente solvente.

Tras repasar este farragoso escrito que está a punto de finalizar, me pregunto si han quedado claras las razones por las que he escogido este cómic para afrontar el artículo que los más valientes acaban de leer, pero por si queda alguna duda, concluyo afirmando que Los Muertos Vivientes es una de las más aterradoras, sorprendentes, impactantes y adictivas obras de ficción que he tenido la oportunidad de disfrutar.

Sin más que añadir, aprovecho la ocasión para saludar a todos los lectores habituales de Es La Hora de Las Tortas!!! (entre los que me encuentro), y para agradecer una vez más al equipo de colaboradores de esta web el haberme ofrecido la posibilidad de recomendar una vez más este cómic.

Un saludo y hasta pronto! (eso espero)

Texto publicado originalmente el 18 de diciembre de 2006 en la sección “El tebeo favorito de…” del blog Es La Hora De Las Tortas!!!





PAMMHG está de aniversario!

18 12 2006

Efectivamente, los chicos de este estupendo foro de reseñas están de celebración, de modo que desde aquí sólo me queda felicitarlos por el estupendo trabajo que han venido realizando durante el último año, dando paso al comunicado que me han hecho llegar. Lo dicho: enhorabuena, y que cumpláis muchos más! :)

Estamos de aniversario! En PAMMHG, el único foro de reseñas, de cómics, cine y series de tv, de internet cumplimos un año y hemos decidido celebrarlo por todo lo alto, aprovechando además las fiestas y teniendo en cuenta el lamentable estado de nuestras carteras por estas fechas.

Por ello, empezando hoy lunes y durante toda la semana hemos preparado toda una avalancha de novedades, premios, presentaciones y concursos que iremos dando a conocer cada día.

Además, hemos aprovechado la coyuntura para dar un buen lifting al foro, intentando compensar cualquier carencia y potenciando aún más todos sus apartados. Así, ahora el CINE y las SERIES DE TV contarán con su propia zona de debate en las que poder discutir a gusto sobre estos dos campos hasta ahora algo más olvidados. Animaos a uniros al PAMMHG, reseñar y debatir como locos. ¡Cuantos más seamos, mejor lo pasaremos!

Junto al cambio de imagen y reestructuración de las secciones, el evento principal al que damos pistoletazo de salida es a nuestro 2º CONCURSO DE RESEÑAS, del cual paso a detallaros las bases.

2º CONCURSO PAMMHG DE RESEÑAS

La Navidad es dura, compras y más compras de regalos y más regalos, ¿pero quién te regala a ti? NOSOTROS. Sólo te pedimos a cambio que reseñes aquello que te ha gustado, o que no lo recomendarías a nadie Y así participar, y de paso poder conseguir un lote de comics que tenemos preparado para pasar un buen rato.

En el concurso premiaremos a aquél/la que realice el mayor número de reseñas durante los próximos la presente semana, hasta el próximo domingo 24 a medianoche (fun, fun, fun). Las reseñas podrán hacerse en cualquiera de las cuatro categorías del foro (cómics nacionales, internacionales, series de televisión y películas), pero deben ser cómic/películas/series de un máximo de dos meses de antigüedad (noviembre y diciembre) desde que han sido editados (tanto en España como en su país de origen, si se reseña comic internacional) o estrenado, o editado en DVD si la película/serie ha sido estrenada directamente en este formato. Aún así, no os cortéis en incluir reseñas de mas antigüedad, seguro que harás algún favor a mas de un lector con tus recomendaciones.

El formato para las reseñas es que éstas habrán de tener al menos 8 líneas de texto, dejando libertad a partir de ahí.

Esta vez los premios han sido patrocinados por EL CASTELL, la tienda de cómics de Castellón (enfrente de la universidad)

Y son los siguientes:

  • BULLSEYE: Grandes Éxitos, De Daniel Way y Steve Dillon. El trepidante y apasionante origen de uno de los más despiadados némesis de Daredevil

  • LINE: Un manga autoconclusivo de Yua Kotegawa, donde nos narra de la forma más ligera y palpitante la odisea de una chica por detener una serie de muertes.

  • GREEN LANTERN: Renacimiento, De Geoff Johns y Ethan Van Sciver. La mejor manera de adentrarse en el mundo de Green Lantern, y si ya lo conoces, ¡pues a disfrutar!.

¡Animaos todos, y participad! Además de estar ayudando al resto de aficionados a guiar sus lecturas y elegir bien sus compras, os podéis ahorrar unas cuantas pelillas que seguro que no vienen mal :)

Y recordad, esto es sólo el comienzo: a lo largo de toda la semana, iremos anunciando en el foro muchas más novedades ¡y muchos más premios!