En el complicado e incongruente mundo de la caja tonta, los meses de verano suelen reservarse para productos de escasa entidad, destinados a rellenar como buenamente puedan los innumerables huecos dejados en la parrilla televisiva por los productos estrella de las distintas cadenas.
Previendo el éxodo masivo de los telespectadores, esos extraños y maquiavélicos seres llamados programadores (espero que no estén leyendo ésto), se dedican a cubrir el tiempo de pantalla con productos de una calidad cuanto menos sospechosa.
Pero este año la situación ha dado un giro inesperado: TVE 1 y Antena 3 programaron dos de las mejores series emitidas en la actualidad: Perdidos y 24. Pero por supuesto, la crueldad de los programadores hizo que ambas series compartieran día de emisión y horario durante buena parte de sus respectivas temporadas. De esta forma, los jueves por la noche se convirtieron en uno de los últimos reductos de calidad de la programación estival. Un oasis de ficción televisiva de calidad y, por supuesto, la peor pesadilla para los cabezales de mi maltrecho vídeo.
Hoy comenzaré comentando Perdidos, aclarando que éste post obviará detalles relevantes de la serie, por ser precisamente ahí donde radica el encanto de la misma. Y lejos está de mi ánimo chafarle las innumerables sorpresas que le esperan al lector que aún no se haya dejado seducir por esta genial producción. Aclarado lo cual, comencemos…
Perdidos (Lost), es fruto de la mente calenturienta de J.J. Abrams, Jeffrey Lieber y Damon Lindelof, siendo su premisa inicial la siguiente:
"Un variopinto grupo de personas sobrevive a un accidente aéreo, "aterrizando" en una isla ¿desierta? que oculta más de una sorpresa. ¿Cómo consiguieron sobrevivir? ¿Cuál es la explicación a los extraños sucesos que tienen lugar en la isla?¿Llegaron allí por casualidad?¿Conseguirán ser rescatados?"
Como comenté en este post, publicado el 22 de junio del presente año, la mayor virtud de esta serie radica en el excepcional elenco de protagonistas, formado por actores que pese a su escasa fama, y en algunos casos, experiencia, han demostrado ser la mayor baza de esta producción. Matthew Fox, Evangeline Lilly, Dominic Monaghan, Naveen Andrews, Josh Holloway, Terry O'Quinn, y compañía, se ganan al espectador desde su primera aparición, facilitando la labor el carisma que derrochan en cada fotograma, y el hecho de que cada personaje encaje con un cliché o arquetipo lo suficientemente familiar como para captar la atención del televidente.El comienzo de la temporada fue arrollador: un episodio piloto sencillamente apabullante y espectacular en el que se narra lo acontecido inmediatamente después del accidente. La forma en la que Abrams, que ejerce las labores de director, plasma la confusión de los supervivientes y lo traumático de la experiencia, es tan genial como sobrecogedora.
Logrado lo más difícil (captar la atención del telespectador), la serie se revela como un curioso popurrí de géneros, sin decantarse por uno en concreto: acción, misterio, intriga y aventuras se dan cita en los episodios de esta exitosa producción.
Sorprendentemente, y gracias a la elogiable habilidad de los guionistas, el desarrollo de la acción no se ve truncada por las limitaciones propias del escenario único de la isla. Por el contrario, salvan este escollo repartiendo la atención de cada episodio entre la trama de la isla y el nada aleatorio pasado de cada uno de los personajes, para componer un gigantesco puzzle en el que a buen seguro encajarán todas sus piezas.
Tras el visionado de los 24 episodios de la 1ª temporada, hay que concluir que el éxito internacional de Perdidos está más que justificado. La dosificación de la información, el goteo de pistas acerca de qué es lo que realmente oculta la isla, y un manejo del tempo de la serie tan cruel como efectivo, provocan la curiosidad de un espectador que irremediablemente se deja seducir por este preciso elogio de la insinuación.
Ya estrenada la 2ª temporada en los EE.UU., el pasado día 21 de septiembre, y aún bajo los efectos de la dulce resaca de los Premios Emmy (Perdidos ganó en las categorías de mejor serie dramática, reparto, director, composición musical, mezcla de sonido, y efectos especiales ), los fans continúan elaborando las más varipintas teorías que expliquen el misterio de la isla, avivados por los creadores de la serie, quienes afirman que nada es casual, y que todo encaja y tiene su explicación.
Habrá que esperar a temporadas venideras para resolver las innumerables dudas y enigmas planteados, pero creo que en este caso, y más que nunca, lo que importa es el camino, no la meta. Yo al menos he disfrutado como un enano siguiendo las aventuras y desventuras de Jack, Kate, Locke, Sawyer, Sayid y el resto de habitantes de la isla, dejándome engañar en el proceso.
Tramposa, adictiva, retorcida, amena, intrigante, adrenalítica, y sobre todo divertida. así es la serie de moda en todo el mundo: Perdidos. Os la recomiendo efusivamente.
Por último, aquí tenéis sendos enlaces a la página web de la cadena abc dedicada a Lost, y a los muy recomendables fan-sites Lostzilla y Perdidos por Lost.
Un saludo y hasta pronto! (eso espero)