Salón de Barcelona: recomendaciones

21 05 2009

Durante “la cuesta de mayo”, temida por muchos aficionados al mundo del cómic, las editoriales concentran buena parte de sus lanzamientos-estrella con vistas a tratar de aprovechar el indudable tirón del Saló Internacional del Cómic de Barcelona. Entre los interminables y exagerados listados de novedades siempre aparecen unos cuantos tebeos que, de forma especial, llaman nuestra atención, provocando que en última instancia ajustar un presupuesto desgraciadamente limitado a nuestras predilecciones resulte realmente complicado.

Como en anteriores años, desde Zona Negativa nos hemos propuesto plasmar por escrito en algunos casos nuestras recomendaciones, en otros, nuestra particular “lista de la compra”. A continuación, recuperaré la lista que he elaborado, no sin antes recomendaros que os paséis por Zona Negativa para comprar vuestras predilecciones con las del resto de miembros de la web (y sus lectores, por supuesto).

Sobrevivir al Salón con 100,00 €

All Star SupermanAll Star Superman, de Grant Morrison y Frank Quitely; Planeta DeAgostini Cómics; Libro cartoné, 304 págs., 20,00 €.

En opinión de quien escribe estas líneas, la novedad del Salón y muy probablemente del año en curso. Partiendo del consabido talento de Grant Morrison y Frank Quitely, somos muchos los que pensamos que ambos autores dan lo mejor de sí mismos cuando trabajan en proyectos comunes. En este caso, el afamado equipo creativo logra dar la enésima vuelta de tuerca al mito del Hombre de Acero, desde una perspectiva sumamente refrescante y original, a la par que deudora de las más brillantes etapas del personaje. Divertida, sorprendente y gráficamente impresionante, solo cabe recomendar efusivamente su lectura, presentada por Planeta DeAgostini Cómics en un tomo que recopila de forma integral todas las entregas de la colección. Imprescindible.

Joker, de Brian Azzarello y Lee Bermejo; Planeta DeAgostini Cómics; Libro cartoné, 128 págs., 14,95 €.

Y si All Star Superman es una de las novedades del año, la serie limitada Joker no le va a la zaga. El trabajo realizado por Brian Azzarello al frente de la excelente 100 Balas le ha confirmado como uno de los guionistas de referencia al otro lado del Atlántico. Pero da la sensación de que en el resto de sus trabajos pierde parte de su inspiración. En lo que al universo del Caballero Oscuro se refiere, Azzarello ha protagonizado diferentes incursiones que no pasan de entretenidas, como Batman: Ciudad rota, Batman / Deathblow, o el guión de uno de los cortometrajes de animación integrantes del proyecto Batman: Gotham Knight.

En esta ocasión, se reúne de nuevo con Lee Bermejo –con quien ya había colaborado en Batman / Deathblow y Lex Luthor: Hombre de acero– para ofrecernos un auténtico tebeazo, acercándonos su propia visión del Príncipe Payaso del Crimen a través de los ojos de Jonny Frost, un matón del tres al cuarto empecinado en medrar en los círculos criminales gothamitas. Tremendo Bermejo, en uno de los mejores –sino el mejor– trabajos de su carrera. Un cómic divertido, macabro, tenebroso y sumamente inquietante, imprescindible en las tebeotecas de todo buen aficionado al mundo del cómic.

Batman: La broma asesina, de Alan Moore y Brian Bolland; Planeta DeAgostini Cómics, Libro cartoné, 64 págs., 9,95 €.

Continuamos esta selección con un nuevo título protagonizado por el Joker. Probablemente no se trate de la mejor obra de Alan Moore, y lo cierto es que la indagación en los orígenes del personaje van en detrimento de las razones que lo hacen tan atractivo para muchos lectores. Pero ello no es óbice para reconocer que éste es uno de los mejores tebeos publicados durante los setenta años de existencia del Hombre Murciélago. A través de un interesante juego de paralelismos, el guionista de Northampton analiza la esencia de ambos personajes, magistralmente retratados por Brian Bolland. En esta nueva edición se podrá apreciar el coloreado realizado por el dibujante británico, mucho más adecuada al tono de la obra que la versión original, por cuenta de John Higgins. Para hacer esta obra aún más apetecible, baste resaltar el asequible precio de portada, aunque lo que a priori se antoja injustificable es el formato Absolute escogido por Planeta DeAgostini Cómics, a todas luces desproporcionado para las 64 páginas que integran la historia. Esperemos que al menos se incluyan una ingente cantidad de material adicional…

Fábulas: La gran guerra, de Bill Willingham y Mark Buckingham; Planeta DeAgostini Cómics; Libro rústica, 192 págs., 14,95 €.

Y qué decir de la creación de Bill Willingham… Para un servidor, la mejor colección publicada en la actualidad. No es éste un tomo adecuado para engancharse si el lector todavía no le ha dado una oportunidad a esta imaginativa reformulación de mitos y leyendas universales, pero si se anima a sumarse al club de incondicionales de Fábulas, siempre puede echar mano del excelente artículo y la guía de lectura preparados por José Torralba.

En esta ocasión, podremos asistir al desarrollo de la gran batalla entre las tropas del Adversario y las de Villa Fábula, con la acuciante amenaza de que tras esta contienda, nada volverá a ser igual para nuestros protagonistas. Una nueva ocasión para deleitarse con la imaginación de Willingham y el desbordante talento del gran Mark Buckingham. Convertido en un must have de mi lista de la compra, a buen seguro que proporcionará una lectura realmente disfrutable.

Pluto, de Naoki Urasawa y Osamu Tezuka; Planeta DeAgostini Cómics; Libro rústica de 192 págs., b/n, 7,95 €.

A punto he estado de recomendar la primera entrega de Monster Kanzenban, pero tratándose de una reedición de las desventuras del Dr. Tenma, finalmente me he decantado por la esperadísima Pluto. Tras maravillar a propios y extraños con su dominio de la intriga y la tensión, puesto de manifiesto en Monster y 20th Century Boys, el siempre interesante Naoki Urasawa rinde su particular tributo al mangaka por excelencia, maestro entre los maestros: Osamu Tezuka. Desarrollada como una de las iniciativas destinadas a celebrar el nacimiento ficticio de Astro Boy –el 7 de abril de 2003, según Tezuka– Pluto retoma personajes y situaciones del popular manga para narrar las peripecias de Gesicht, robot encargado de investigar una serie de asesinatos ¿cometidos por uno de los suyos? Veremos cómo desarrolla Urasawa esta interesante premisa…

Zot! vol. 2, de Scott McCloud; Astiberri Ediciones; Libro rústica con solapas, 304 págs., b/n, 20,00 €.

Tras disfrutar con la vertiente divulgativa de Scott McCloud, todo un referente en cuanto a la dignificación, estudio y análisis del Noveno Arte, por fin tenemos la oportunidad de paladear su faceta de historietista puro y duro. Con este segundo volumen –el primero se puso a la venta hace apenas un mes– se completa la publicación de la obra más representativa de este autor: Zot!. Un tebeo que no solo recupera y reivindica la ciencia-ficción y el género superheroico más alejados del tono oscuro imperante y supuestamente adulto imperante en la época –todo un desafío, en plena Era Image–, sino que también se convirtió en campo de experimentación formal en el que McCloud ha ido plasmando su paulatino dominio del oficio. Atractiva, la edición de Astiberri, inclusiva de interesantes comentarios del autor. Se han vertido ríos de tinta criticando el precio en comparación con el volumen integral publicado en los Estados Unidos, pero personalmente entiendo que dicha comparación no tiene pies ni cabeza, partiendo de la base de que el americano es un material ya rentabilizado por la editorial, mientras que en el caso de Astiberri, la editorial bilbaína presenta la primera publicación de este material en España.

Papeles dispersos, de Miguelanxo Prado; Norma Editorial; Libro Cartoné, 96 págs, b/n, 14,00 €.

Con motivo del Salón de Barcelona, Norma Editorial publica este libro, perfecto para que los incondicionales del genial dibujante gallego aplaquemos la impaciencia derivada de la espera de su próxima obra. Papeles dispersos se presenta como un compendio de bocetos e ilustraciones varias en las que a buen seguro que Prado pondrá de manifiesto –una vez más– su incuestionable maestría. En palabras de la propia editorial: “El gallego Miguelanxo Prado presenta, en exclusiva para este Salón Internacional del Cómic de Barcelona, una colección de sus mejores bocetos y dibujos a mano alzada. Fruto de sus múltiples viajes y experiencias, podremos apreciar las personas más curiosas, las calles más bonitas y sus animales preferidos.”. Sin embargo, en La Cárcel de Papel se hace referencia a “una recopilación de historias cortas…”. Si alguien se anima a aclarar el asunto, bienvenida será su aportación. Sea como fuere, habida cuenta de la admiración que siento por mi paisano, se trata de una compra segura.

En total, esta variada selección implicaría un desembolso de 101,80 €, superando en muy poco el “límite” que nos hemos impuesto. Antes de finalizar, me gustaría hacer referencia a otros títulos que bien merecen una oportunidad, como el primer volumen del Madman de Mike Allred, Enfermo, recopilación de historias del fanzine homónimo, Las aventuras imaginarias del joven Julio Verne: La puerta entre los mundos, de Jorge García y Pedro Rodríguez, la recopilación de la serie limitada Global Frequency, de Warren Ellis, el libro Kirby: El rey de los cómics, de Mark Evanier, o la primera entrega de Monster Kanzenban, de Naoki Urasawa.

Un saludo y hasta pronto! (eso espero)





Recomendaciones: Saló 2008

8 04 2008

Dejando atrás el post de autobombo inmediatamente anterior a éste, recupero el listado de recomendaciones publicado el pasado sábado en Zona Negativa, relativo a las novedades que las editoriales nacionales publicarán con motivo del XXVI Saló Internacional del Cómic de Barcelona.

Durante “la cuesta de abril”, temida por muchos aficionados al mundo del cómic, las editoriales concentran buena parte de sus lanzamientos-estrella con vistas a tratar de aprovechar el indudable tirón del Saló Internacional del Cómic de Barcelona. Pero el paso de los años, unido al hecho de que buena parte de las novedades son reediciones de cómics ya publicado en otros formatos, o por otras editoriales, provoca que las ansias por hacerse con este material, precisamente durante la semana o el mes en que sale a la venta, se reduzcan considerablemente.

Pero para qué nos vamos a engañar… entre los interminables y exagerados listados de novedades siempre aparecen unos cuantos tebeos que, de forma especial, llaman nuestra atención, provocando que en última instancia ajustar un presupuesto desgraciadamente limitado a nuestras predilecciones resulte realmente complicado. Como en anteriores años, desde Zona Negativa nos hemos propuesto plasmar por escrito en algunos casos nuestras recomendaciones, en otros, nuestra particular “lista de la compra”. El segundo de los comentados es el caso de quien escribe estas líneas, pues no he tenido la oportunidad de leer ninguno de los tebeos que a continuación comento, aunque trataré de argumentar el porqué he decidido incluirlos en el listado que sigue a continuación…

SELECCIÓN PERSONAL

La Guerra de los Sinestro CorpsGreen Lantern: La Guerra de los Sinestro Corps # 1, de Geoff Johns, Dave Gibbons, Ethan Van Sciver, Ivan Reis y Patrick Gleason; Planeta DeAgostini Cómics; 5,95 €.

El evento DC del año… ¡y he logrado llegar a su edición española sin padeceres los rigores de los spoilers! J En más de una ocasión sucumbí a la tentación de seguir algunas sagas o crossovers en su edición original, pero hay casos muy especiales en que un servidor prefiere paladear la edición española de determinadas obras, siguiendo su cadencia mensual (en este caso, bimestral), con la dosificación de la infromación e intriga que ello implica. El Green Lantern de Geoff Johns es un ejemplo paradigmático, pues tal y como ya hizo durante su brillante etapa de The Flash, este brillante guionista ha logrado revitalizar la mitología de los Green Lanterns, sacándole todo el partido posible a un concepto que ofrece infinitas posibilidades. Y por lo que comentan, la eclosión de este proceso podrá apreciarse en las páginas de La Guerra de los Sinestro Corps. Además, contando con la efusiva recomendación de Toni Boix y Sergio Robla, cualquier tipo de duda se disipa al instante.

Clásicos DC Batman: The Brave & The Bold # 1, de y Jim Aparo; Planeta DeAgostini Cómics; 14,95 €.

Los incondicionales del “Caballero Oscuro” estamos disfrutando de la publicación de una ingente cantidad de material de una u otra forma relacionada con Batman. Y con el estreno de “The Dark Knight” en un horizonte cada vez más cercano, el panorama se antoja realmente prometedor. Evidentemente, no todo el material ostenta el mismo grado de calidad, pero contando con Jim Aparo a los lápices -todo un clásico en la extensa bibliografía del personaje- no puedo evitar caer en la tentación de hacerme con esta primera entrega de Clásicos DC Batman: The Brave & the Bold. Una lástima el blanco y negro y el elevado precio, pero al menos ambos detalles se compensan parcialmente con un elevado número de páginas. El tiempo -y una ávida lectura- determinarán si continúo hasta completar los tres tomos que integran esta colección. Pero a priori, el material promete.

Strangers in Paradise # 7, de Terry Moore; Norma Editorial; 21,00 €.

Coincidiendo con la visita de Terry Moore al Saló de Barcelona, Norma Editorial publica la séptima y última entrega de su proyecto más personal. Para dejar patente lo que esta colección representa para un servidor, decir que de verme obligado a elegir tan sólo una de entre cuantas novedades se publicarán durante el mes de abril, sería sin lugar a dudas este tomo recopilatorio. Ya son muchos meses siguiendo las desventuras de Katchoo, Francine y David, y aunque no me importaría que se extendieran ad infinitum, no puedo negar sentir especial curiosidad por conocer el modo en que Moore hará encajar -o no- las piezas de este rompecabezas emocional. Muy recomendable: por su especial sentido del humor, por el exquisito y polifacético trazo de Moore, por el especial carisma de los protagonistas, por la extraña combinación de diferentes géneros… por muchas y muy variadas razones que próximamente intentaremos detallar en Zona Negativa.

Jack Staff: Ecos del mañana, de Paul Grist; Ediciones Dreamers; 17,95 €.

Hasta en tres ocasiones (1, 2 y 3) hemos puesto de manifiesto en esta web la debilidad que sentimos por el trabajo de Paul Grist, autor que desgraciadamente no ha recibido ni la atención ni el reconocimiento que su talento merece. Buen guionista, gran dibujante, poseedor de un curioso sentido del humor, y de un dominio de la narración, y de la utilización del blanco y negro, sencillamente apabullante. Con Jack Staff, rinde su particular homenaje al género superheróico, presentando a John Smith, albañil residente el Castletown, como el alter ego del mayor héroe de Gran Bretaña. Por cierto, ésta se antoja como la oportunidad perfecta para recuperar la entrevista que Toni Boix, Jordi Querol y un servidor –con la inestimable colaboración de Raúl Sastre como intérprete– tuvimos la ocasión de realizar al autor británico durante la 25ª edición del Saló de Barcelona. Gran tanto el que se apunta Nacho Carmona en la recién inaugurada aventura editorial de Dreamers.

Warlock, de Louise Simonson y Pasqual Ferry; Panini Cómics; 18,00 €.

Evidentemente, en todo artículo y listado de preferencias prima lo subjetivo. Especialmente en este caso, pues se trata de una elección casi a ciegas. Y digo casi, porque la mera presencia de la veterana Louise Simonson a los guiones y Pasqual Ferry a los lápices se antoja como un argumento suficientemente convincente como para desembolsar los 18,00 € que marca la portada de este cómic. Perteneciente a la defenestrada línea Marvel Tech, Warlock recopila las nueve entregas de la serie regular homónima, según el propio Ferry, uno de los encargos de los que más orgulloso se siente. Y tratándose del mejor dibujante nacional de cuantos trabajan para las grandes editoriales norteamericanas -ésta es una opinión personal, respetando cualquier otra en contrario- son palabras mayores. Aprovecho también la ocasión para recuperar la entrevista realizada a Ferry durante la IX edición de Expocómic, Saló Internacional del Tebeo de Madrid.

Estela Plateada: Requiem, de J. M. Straczysnki y Esad Ribic; Panini Cómics; 12,00 €.

En formato de novela gráfica, Esad Ribic vuelve a dar muestras más que sobradas de su talento, y con el precedente de Loki, pocas dudas caben acerca de la compra de este tomo. En este caso, hablo con conocimiento de causa, pues hace poco más de dos años tuve la fortuna de poder apreciar diferentes originales de esta obra en la impresionante exposición que le dedicaron durante la VIII Edición de Viñetas desde o Atlántico. Si acaso, las dudas surgirían en relación al apartado argumental, pues el trabajo de Straczynski al frente de Los 4 Fantásticos –personajes que parecen jugar un papel determinante en esta obra– ha resultado, siendo benévolo, muy discreto, y siendo totalmente franco, realmente decepcionante. Pero puede más la admiración que siento por el dibujante croata, que el temor a padecer la peor faceta de Strac, guionista un tanto desconcertante que alterna interesantes trabajos con originales planteamientos, con obras en las que parece perder ese punto diferenciador que en ocasiones hacen de él un guionista tan recomendable.

Thor # 1, de Joe Michael Straczynski y Olivier Coipel; Panini Cómics; 1,95 €.

Esperemos que las críticas positivas procedentes del otro lado del Atlántico (y de éste, vía previews y “otros medios”) se refrenden en el que parecer ser el relanzamiento definitivo de la colección protagonizada por el hijo de Odín. Esperemos también que se trate de la versión más inspirada de Straczysnki, pues no cabe duda de que a priori el guionista norteamericano reúne las condiciones y el talento necesarios para aprovechar en condiciones la inagotable riqueza de la mitología nórdica Contar con el francés Oliver Coipel (a quien hace un par de años tuvimos la ocasión de entrevistar) a los lápices asegura buenas dosis de espectacularidad, de modo que éste se presenta como uno de los más interesantes lanzamientos de Panini, cuyos editores apuestan fuerte con un formato de 24 páginas, y una cadencia mensual.

Daredevil # 26, de Ed Brubaker, Michael Lark, John Romita Sr., Gene Colan, Lee Bermejo, Alex Maleev y Marko Djurdjevic; Panini Cómics; 3,25 €.

¿La mejor serie regular contemporánea de Mavel? Muy probablemente. Brubaker está aprovechando al máximo el legado de incalculable valor gestado durante la extensa etapa de Brian Michael Bendis y Alex Maleev al frente de la colección, logrando de este modo que cualquier entrega está resultando especialmente disfrutable. Por si ello fuera poco, este mes la edición española de Daredevil recoge el especial publicado con motivo de que la serie haya alcanzado el centenar de entregas. Y para celebrarlo por todo lo alto, nada mejor que contar con la colaboración dos clásicos como Romita Sr. Y Colan a los lápices, además del propio Maleev, Bermejo y Djurdjevic… ¡casi nada! Un título imprescindible, protagonizado por un personaje que durante el último lustro ha vivido en permanente estado de gracia en lo editorial, y de desgracia en lo personal.

Batman #11, de Grant Morrison, Stuart Moore y Andy Kubert; Planeta DeAgostini Cómics; 2′95 €.

Pese a unos inicios titubeantes, y una edición -la española- un tanto caótica, da la sensación de que el plan maestro ideado por Grant Morrison va tomando forma. Habrá que esperar al desenlace de esta gran saga en la que el guionista escocés parece querer forzar la cordura de Bruce Wayne hasta extremos insospechados, pero es precisamente ahora cuando la cartas parecen ponerse encima de la mesa. Esperemos que este inclasificable escritor, que a nadie deja indiferente, se guarde un as en la manga para terminar de sorprendernos con una jugada maestra.

Y llegados a este punto, un rápido repaso y unos rápidos cálculos nos indican de que para adquirir todos estos tebeos sería necesario invertir un TOTAL de 98,00 €, sobrando una cantidad suficiente como para comprar un botellín de agua, y un paquete de chicles, con los que quitarse el mal sabor de boca posterior a semejante desembolso! ;)

REEDICIONES

Pese a que la premisa inicial de esta serie de posts partía de seleccionar una serie de obras ciñéndose a un presupuesto de 100 €, llegado a este punto espero que el lector me permita hacer alusión a tres títulos que, por tratarse de reediciones, he obviado en el listado anterior, pero cuya compra recomiendo efusivamente a quienes no hayan tenido la ocasión de disfrutar de su lectura:

Batman: Año Uno, de Frank Miller y David Mazzucchelli; Planeta DeAgostini Cómics; 15,00 €.

Para un servidor, el cómic de Batman por excelencia, muy por encima de El Regreso del Señor de la Noche. Miller se las apaña para reconstruir los primeros meses de existencia del “Hombre-murciélago”, coincidiendo con la llegada de James Gordon a la ciudad. Dos tipos honrados que, por diferentes motivos, están empeñados en hacer de Gotham una ciudad mejor, pese a los numerosos obstáculos con los que se toparán en su particular cruzada contra el crimen. Deliciosamente narrada, y magistralmente dibujada por Mazzucchelli, Año Uno se erige como una incontestable obra maestra, fruto de la confluencia de talentos de dos genios del Noveno Arte. Queda por saber el material adicional que añadirá Planeta DeAgostoni a esta edición Absolute, pues contando con una edición bastante reciente y todavía disponible junto al infumable Año Dos, por al irrisorio precio de 1,95 €, no será fácil convencer al comprador potencial (aunque he de reconocer que pertenezco a esa enfermiza estirpe que siempre busca la edición definitiva de las aventuras de su personaje preferido).

Batman: El Largo Halloween, de Jeph Loeb y Tim Sale; Planeta DeAgostini Cómics; 25,00 €.

A un nivel diferente que el tebeo comentado en líneas inmediatamente anteriores, pero esta maxiserie de trece entregas también merece figurar entre las más destacadas historias de Caballero Oscuro. Entretenido whodunnit, El Largo Halloween parte de la comisión de una serie de asesinatos en fechas especialmente señaladas (Navidad, San Valentín, San Patricio, etc…), relacionados de un modo u otro con la figura del auténtico capo del crimen organizado gothamita: Carmine “El Romano” Falcone. Bebiendo del género negro, Jeph Loeb y un inspiradísimo Tim Sale, dan buena muestra de la compenetración que les ha llevado a ser considerados como uno de los más renombrados equipos creativos de la última década, encargándose de narrar con habilidad la unión de Jim Gordon, Harvey Dent y Batman en busca de una Gotham más segura. Si a ello le sumamos la inclusión de material adicional que promete hacer las delicias de los bat-fanáticos, mi recomendación no puede ser más efusiva…

Rising Stars # 2: Poder, de Joe Michael Straczynski y Keu Cha; Norma Editorial; 15,00 €.

En líneas precendetes he comentado que Straczynski desconcierta por la alternancia de trabajos que rozan la brillantez -el inicio de su etapa al frente de Amazing Spiderman- con otros que bordean una mediocridad -Los 4 Fantásticos- impropia de las aptitudes que se le presuponen. Rising Stars se encuentra más cerca de la primera vertiente de Strac que de la segunda, pero se ve lastrada por un planteamiento que peca de ambicioso, un plantel artístico discreto, y cierta inexperiencia del guionista en el medio. Sin embargo, la relectura del primer tomo recopilatorio de Norma Editorial resultó realmente gratificante, pues guardaba en el recuerdo la accidentada edición de Planeta en grapa mensual, que se vio afectada por las diferentes vicisitudes que dinamitaron el normal desarrollo de la colección en los Estados Unidos. Un interesante ejemplo de serie superheróica realizada desde la madurez, y porqué no decirlo cuando resulta más que evidente, clave en la creación de series televisivas como Los 4400 o Héroes.

El circo del desaliento (2ª edición), de David Rubín; Astiberri Ediciones; €.

Si el objetivo de todo artista es transmitir sensaciones a los receptores de sus obras, Rubín acierta una y otra vez, haciendo partícipe al lector de historias cargadas de tristeza, amargura, añoranza y -de forma muy esporádica- esperanza. Una auténtica maravilla de cómic donde se aprecian trabajos realizados por el artista ourensano para diferentes publicaciones, presentado por Astiberri en una edición más que correcta, presentando en esta segunda edición una nueva versión de la portada publicada originalmente, cuyo proceso de realización detalla Rubín en su propio blog. Al igual que La tetería del oso malayo, una de las más gratas sorpresas de los últimos años.

EN LA RECAMARA…

Ya para finalizar, y como menciones especiales que bien podrían servir como sustituvas de cualquiera de los títulos enunciados con anterioridad (sí, lo sé, cuando empiezo a hacer trampas no puedo parar :D ), cabría destacar los siguientes títulos, que espero que más pronto que tarde, lucirán en mi comicoteca particular:

Y, El Último Hombre: Madre Patria, de Brian K. Vaughan y Pía Guerra; Planeta DeAgostini Cómics; 11,95 €.

Una de mis colecciones preferidas, ya finalizada en su edición original. La tentación ha sido fuerte, pero afortunadamente he podido resistir los impulsos de conocer a base de spoilers el futuro de Yorick Brown, Ampersand, La Agente 355 o la Dra. Mann, personajes que se hayan entre lo mejor surgido de la pluma o -dejémonos de anacronismos- el teclado de Brian K. Vaughan. Queda muy lejana la publicación de Dragones en el kimono (¡octubre de 2007!), anterior tomo recopilatorio, de modo que a buen seguro que una relectura vendrá realmente bien para ponerse de nuevo en situación…

El Inmortal Puño de Hierro # 1, de Ed Brubaker, Matt Fraction y David Aja; Panini Cómics; 16,50 €.

Ed Brubaker, indiscutidamente, el mejor guionista Marvel contemporáneo + Matt Fraction, uno de los guionistas más prometedores del panorama norteamericano + David Aja, dibujante que con su talento nos ha dejado con la boca abierta a numerosos lectores = 16′50 € bien invertidos. O al menos eso espero, pues todo parece indicar que la aventura en solitario de Danny Rand -a.k.a. Puño de Hierro- tiene todos los ingredientes para convertirse en una agradable lectura.

X-Men: Primera Clase, de Jeff Parker y Roger Cruz; Panini Cómics; 15,00 €.

Siguiendo la tradición de X-Men: The lost years, de John Byrne, el éxito de la miniserie recopilada en este tomo derivaría en la creación de una serie regular donde valiéndose de la retrocontinuidad, preseguir en la exploración de los primeros años de La Patrulla-X. Jeff Parker, y un inspirado aunque irreconocible Roger Cruz -más cercano que nunca a Scott Kollins- se encargan de poner su talento al servicio de historias amenas, sin más pretensión que la de entretener al lector.

ENLACES DE INTERÉS

Sobrevevir al Salón con 100 €, por Jordi Querol.
Sobrevevir al Salón con 100 €, por José Torralba.
Selección de Álvaro Pons en La cárcel de papel.
Myca Vykos, de La Librería, también comparte su selección personal.
Más recomendaciones, en El Show de los Hombres Lobo.
La lista de de recomendaciones de Fran J. Ortiz, en Abandonad toda esperanza.

¿Y VUESTRA LISTA? ¡ANIMAOS A DEJAR UN COMENTARIO! ;)

Un saludo y hasta pronto! (eso espero)





Tres años en la blogosfera

1 04 2008

A destiempo, de improviso y contrarreloj. Así me hago eco del aniversario de esta bitácora. El viernes, 21 de marzo, Aquí huele a azufre… cumplió tres años en la blogosfera. Pero no me percaté de ello hasta el pasado domingo, y no encontré tiempo para reseñarlo hasta ahora. Este cúmulo de circunstancias resultan realmente sintomáticas del estado que actualmente atraviesa este blog: irremisiblemente condenado a padecer una arritmia propiciada por la falta de tiempo de ocio con el que alimentar de reseñas o artículos su archivo de contenidos.

Con el paso del tiempo, y buenas dosis de resignación, he llegado a aceptar la cruda realidad, cejando en el empeño de formular periódicamente propósitos de enmienda, para desde la honestidad aceptar las virtudes del formato y la actual plantilla WordPress como perfecto vehículo de organización de los contenidos que aporto a Zona Negativa, como las diferentes entrevistas realizadas durante Expocómic, Viñetas desde o Atlántico, o el Saló del Cómic de Barcelona, y sobre todo las reseñas que desde hace casi tres años representan un pequeño granito de arena en la tarea de amenizar las mañanas de los sábados a quienes frecuentan la tebeosfera.

Cuesta pensar que tan sólo han transcurrido tres años desde el momento en el que, torpemente, traté de emular –desde la humildad y sin pretensiones de alcanzar su nivel- el formato de La Cárcel de Papel, Es la hora de las tortas!!! y Zona Negativa, conjugando así la necesidad de escribir con mi pasión por el mundo del cómic, y el interés por la red de redes. Desde el primer momento, la experiencia resultó inesperadamente gratificante, pues no contaba con la posibilidad de intercambiar de forma tan inmediata opiniones acerca de mi mayor afición, forjando por el camino vínculos que fueron desde el colegueo hasta la amistad. Ciertamente, he tenido la ocasión de conocer en persona a muchos de los que en su momento invirtieron su tiempo en dejar algún comentario en esta bitácora, resultando especialmente reseñables en este sentido las dos últimas ediciones del Salón Internacional del Tebeo de Madrid (espero que la costumbre del kebab ya esté plenamente institucionalizada ;) ). Pero de entre todas las satisfacciones que me ha deparado Aquí huele a azufre.., tengo que destacar de forma muy especial el haber tenido la oportunidad de integrarme en la “familia negativa”. Desde que Raúl López tuvo a bien ofrecerme la posibilidad de pasar a formar parte del equipo Zona Negativa, las experiencias vividas han resultado poco menos que alucinantes: entrevistas a autores, participación en ilusionantes proyectos, y sobre todo, interminables charlas telefónicas, vía messenger, y presenciales.

Mucho premio para quien hace más de 1.100 días, y con la ayuda de unos colegas de la blogosfera, se decidió a trastear con una rústica cuenta de blogger que terminaría convirtiéndose en un espacio en el que verter mis pareceres, opiniones y reflexiones acerca del mundo del cómic (y alrededores). Todo un ejercicio de evasión con el que de forma periódica dejar de lado preocupaciones más acuciantes y trascendentales, en beneficio de mi cordura.

Poco más que añadir, salvo daros las gracias a quienes de forma ocasional o periódica os dejáis caer por este pequeño rincón de la tebeosfera comiquera, y muy especialmente a aquellos que con más frecuencia de la que se merece la aperiodicidad de este blog, enriquecéis con vuestros comentarios mis cada vez más escasos posts (ya sabéis quienes sois, la mayoría, enlazados en mi blogroll). Más pronto que tarde, colgaré alguna reseña que tengo en preparación (Fábulas, Firefly, Serenity, Pulphope, etc…), pero la única aportación semanal a la que me puedo comprometer con seriedad y rigor es la actualización de este índice de reseñas con mis aportaciones a Zona Negativa.

Lo dicho… ¡muchas gracias por estos tres años! ;)

Un saludo y hasta pronto! (eso espero)





Dark Moon Rising, en Zona Negativa

17 02 2008

Tras finalizar Trinity, miniserie en la que narró el primer encuentro entre Batman, Superman y Wonder Woman, la intención de Matt Wagner era la de centrarse en la reformulación del mito del “Hombre de acero” en un cómic titulado Superman: Año Uno. Sin embargo, cuando Mark Waid y Leinil Francis Yu comenzaron a desarrollar Superman: Legado, Wagner cambió de idea: pese a que su enfoque era radicalmente diferente al de sus colegas, no se sentía cómodo publicando una historia con una vocación similar en un margen de tiempo tan estrecho. Pero las sugerencias de Dan Didio, unidas a la predilección que el autor de Pennsylvania siente por las historias que se retrotraen a las etapas iniciáticas de los superhéroes le impidieron renunciar a crear un proyecto como el que finalmente se convertiría en Dark Moon Rising.

El guionista y dibujante afirmó en su momento los siguiente: “siempre he tenido la sensación de que se ha perdido algo en los primeros años de Batman; la transición de gangsters y matones y el nivel ordinario de crimen presentado en Año Uno, a su interacción con lo que se podrían denominar supervillanos”. Dicho y hecho, Wagner se puso manos a la obra para tratar de llenar ese pequeño vacío en la historia del personaje creado por Bob Kane, siendo el primer paso Batman y los Hombres Monstruo. A esta miniserie de seis entregas le seguiría una publicación de similares características que, bajo el título de Batman y el Monje loco completaba la más ambiciosa aproximación a la mitología del Hombre-murciélago acometida por Matt Wagner.

Las líneas precedentes son un extracto de sendos artículos que recientemente publiqué en Zona Negativa, donde traté de aproximarme al nacimiento, desarrollo y resultado final de Dark Moon Rising, en mi opinión, dos de los mejores tebeos protagonizados por el Hombre-murciélago en los últimos años. Sin más, a continuación añado un par de enlaces a dichos escritos:

Un saludo y hasta pronto! (eso espero)





Lo mejor del 2007…

31 01 2008

… al menos en opinión de quien regenta esta bitácora. El final de año suele ser una época propicia para reflexionar acerca de lo que nos han deparado los últimos 365 días en lo personal, en lo profesional, y por supuesto… ¡en lo relativo al mundo del tebeo! Siguiendo la tradición imperante en la blogosfera, aunque con el ritmo desacompasado que por desgracia caracteriza a esta bitácora, trataré de comentar algunos de los cómics que más me han llamado la atención, no necesariamente de entre los publicados durante el 2007, sino de los leídos durante este periodo.

De un rápido vistazo, se puede deducir lo que para los habituales de este blog es más que evidente: mi predilección por el cómic norteamericano en general, y el género superheróico en particular. Por fortuna (por lo reconfortante y enriquecedora que está resultando la experiencia), en los últimos tiempos esta tendencia está variando considerablemente, pues en busca de nuevos géneros, personajes, autores y estilos, me he dejado guiar por los consejos y/o artículos de algunos ilustres miembros de la blogosfera . Probablemente en los próximos meses os encontraréis por este remoto rincón de la red de redes con más de una sorpresa en forma de reseña. Pero de momento, y sin más dilación, os dejo con la lista de los 25 tebeos (o libros relacionados con el mundo del cómic) con los que más he disfrutado durante el recién terminado año:

1.- Green Lantern, de Geoff Johns e Iván Reis: el de Geoff Johns es un caso realmente meritorio: en tres ocasiones, y de forma prácticamente consecutiva –cuando no simultánea- ha devuelto a personajes clásicos de DC Comics a un primer plano de la actualidad. ¡Y de qué manera! Tales son los casos de Flash, la JSA, y más recientemente Green Lantern. Tras el brillante preludio de Renacimiento -uno de los mejores tebeos publicados durante el 2006- Johns optó por terminar el trabajo iniciado, encargándose de la serie regular protagonizada por Hal Jordan. Bajo la denominación Green Lantern Especial, Planeta DeAgostini Cómics las primeras entregas, ilustradas por Darwyn Cooke, Carlos Pacheco, Ethan Van Sciver y Simone Bianchi. Ahora, contando con la impresionante aportación de Iván Reis, está sembrando los frutos que recogerá en Sinestro Corps Wars, evento que con motivo del Salío Internacional de Barcelona comenzará a publicarse en España. Un gran tebeo, deudor de la mejor tradición del género superheróico.

2.- Invencible, de Robert Kirkman y Ryan Ottley: a estas alturas, más de uno estará hasta el gorro de que, bien sea desde esta bitácora, o desde Zona Negativa, no ceje en mi empeño de recomendar Invencible. Pero es lo menos que merece la serie guionizada por Robert Kirkman e ilustrada por Ryan Ottley. Tomando como punto de partida tópicos inherentes al género superheroico, Kirkman ofrece historias caracterizadas por su gran sentido del humor, del ritmo y el espectáculo, cogiendo una y otra vez al lector desprevenido con ocurrencias, sorpresas y giros argumentales dignos de quien por méritos propios se ha convertido en uno de los mejores guuionistas contemporáneos. Imprescindible.

3.- Los Muertos Vivientes, de Robert Kirkman y Charlie Adlard: en las antípodas de Invencible, pero igualmente genial, la otra gran serie de Kirkman tiene la valiosa y muy poco común capacidad de transmitir al lector una impresionante sensación de desasosiego y angustia. Contando con los lápices de Charlie Adlard, el joven guionista continúa narrando el periplo apocalíptico de la comunidad liderada por Rick Grimes. Una comunidad en la que el comportamiento de determinados integrantes comienza a ser realmente extraña, consecuencia directa de los traumáticos acontecimientos vividos. En resumidas cuentas, mucho más que una serie de zombies, criaturas que, al fin y al cabo, sirven como mero pretexto para plantear una situación extrema en la que la necesidad de supervivencia pone los convencionalismos sociales en un segundo plano.

4.- Batman y los Hombres Monstruo, de Matt Wagner: las anteriores incursiones de Matt Wagner en proyectos relacionados con el Hombre Murciélago -Rostros, Trinity- resultaron realmente interesantes. Pero con Dark Moon Rising, ambicioso proyecto integrado por las miniseries Batman y los Hombre Monstruo y Batman y el Monje Loco, Wagner ha demostrado con creces el cariño, respeto y devoción que profesa por este personaje. Tomando como ejemplo la primera de estas miniseries -aunque ambas son igualmente disfrutables- decir que representa una revisitación de dos de las primeras historias del Batman de Bob Kane y Bill Finger, superando a ambas en calidad y consistencia. Muy recomendable.

5.- Batman Ilustrado por Neal Adams, de Neal Adams, y VV.AA.: Todo un clásico, reeditado en una lujosa edición, en formato “Absolute”. Si hay dos nombres propios en la mitología moderna del Hombre Murciélago -Bob Kane y Bill Finger aparte- son Frank Miller y Neal Adams. Miller por retomar al personaje y analizarlo desde perspectivas antaño inexploradas, y Adams por establecer los cánones gráficos a partir de los cuales se establecería la apariencia física definitva del personaje. Como no podía ser de otra forma, teniendo en cuenta la cantidad de historias recopiladas en estos tres tomos, la calidad de las mismas oscila considerablemente, aunque siempre manteniendo un nivel artístico de primer orden. La edición es una auténtica pasada, incluyendo diferentes introducciones y material adicional que a buen seguro hará las delicias de quienes, como un servidor, sea fans de Batman, o de Neal Adams.

6.- Arkham Asylum, de Grant Morrison y Dave McKean: por diferentes motivos, he dudado bastante a la hora de incluir la famosa novela gráfica dentro de esta lista. Tal vez tenga algo que ver la aversión que suelo sentir por los trabajos del guionista escocés, o mi ligera decepción acerca del modo en que en diferentes ocasiones -Gótico, Detective Comics- se ha aproximado a la mitología del Caballero Oscuro. Pero no es difícil comprender porqué en su momento este tebeo resultó revolucionario, aunque gran parte del mérito -sino todo- habría que atribuírselo a McKean, quien compone algunas páginas sencillamente alucinantes. El problema llega a la hora de analizar independientemente el fondo de la forma, siendo en éste punto donde Morrison sale peor parado, ya que las tramas del cómic quedan muy lejos del estudio de la locura repleto de diferentes niveles de interpretación que muchos argumentan. Aún así, Arkham Asylum presenta pasajes realmente interesantes, páginas gráficamente memorables y una exquisita edición en formato “Absolute” que recoge interesante material adicional: artículos introductorios, bocetos de Morrison a modo de storyboard, o el guión original publicado íntegramente. Eso sí, incluir el guión tanto en inglés como en castellano puede interesar a los más acérrimos seguidores del personaje -nuevamente, me incluyo en esta categoría-, aunque para el común de los mortales resultará excesivo.

7.- Sleeper, de Ed Brubaker y Sean Phillips: Nadie pone en duda que Brubaker nació para dar voz a personajes torturados, marcados por una moral ambigüa, y envueltos en las más comprometedoras situaciones, en las que aparentemente no hay salida. Ya en Catwoman, Gotham Central, e incluso en Batman, este guionista daría muestras de su talento para abordar el con brillantez el género negro. Pero en Sleeper, acompañado por un inconmensurable Sean Phillips, da el do de pecho, narrando la historia de Holden Carver, doble agente infiltrado en una poderosa organización criminal de carácter internacional. Nuevamente, estamos ante una colección imprescindible, todo un clásico contemporáneo.

8.- Strangers in Paradise, de Terry Moore: Pocas series me han enganchado como este slice of life -habría que analizar si realmente se ajusta a este género- realizado por Moore. Katchoo y Francine ya forman parte de mi particular panteón de personajes preferidos, gracias al sentido del humor y del drama con el que el autor relata su personal historia de amistad a lo largo de los años. Con David, tercer vértice de este peculiar triángulo, como testigo de excepción, las protagonistas deberán sincerarse y actuar de forma consecuente con sus sentimientos y emociones, viéndose envueltas en situaciones propias de la más alocada comedia, o el más descarnado thriller. Un culebrón en toda regla que en su edición americana ya ha finalizado, mientras que en España, Norma Editorial publicará al menos un tomo más que esperaré con impaciencia.

9.- Nexus, de Mike Baron y Steve Rude: ¡por fin! tras años de espera, Norma Editorial nos ofrece la posibilidad de disfrutar de una lujosa reedición de la space opera que encandiló a muchos lectores -entre los que me cuento- durante la década de los ochenta. Un derroche de imaginación en el que destacan los paralelismos histórico-políticos establecidos por Baron, y el poderío gráfico de Rude, todo un portento que con cada página ratifica su incomparable talento. Esperemos que la venta de estos tomos recopilatorios alcancen cifras que garanticen la publicación íntegra de este atípico tebeo, llegando incluso -¿porqué no soñar?- a la etrapa que actualmente se publica en los EE.UU.

10.- Promethea, de Alan Moore y J.H. Williams III: lo reconzco abiertamente, aunque no sin vergüenza: hasta la reedición de Norma, no había leído ni una sola entrega de Promethea… ¡Lo que me estaba perdiendo! Dejarse seducir por las páginas de este tebeo implica asistir desde primera fila a un alucinante viaje por mundos oníricos, místicos y futuristas, que terminan convirtiéndose en el enésimo estudio de la magia y mitología realizado por Moore. El trabajo de J.H. Williams III, se trata probablemente del más sugerente, original y espectacular realizado dentro del cómic comercial norteamericano más reciente: elaborada planificación de página, cuidada ornamentación, sorprendente utilización de recursos gráficos y narrativos… una auténtica belleza.

11.- Tom Strong, de Alan Moore y Chris Sprouse: otro cómic más de la línea ABC -America’s Best Comics- donde acompañado por un más que diligente Chris Sprouse, Moore rinde tributo y homenaje tanto a las revistas pulp publicadas durante la década de los 40, como a un modelo de héroe muy arraigado en la ficción norteamericana tradicional. Descubrir la historia de la familia Strong a través de los años resulta realmente divertido y reconfortante, por ofrecer la posibilidad de recuperar un tipo de cómic que en la actualidad no abunda: sencillo, a la par que entretenido, y premeditadamente inocente, sin resultar ofensivo para la inteligencia del lector.

12.- Top Ten, de Alan Moore y Gene Ha: V de Vendetta, Watchmen, La Broma Asesina, From Hell… son muchas las obras de Moore que pueden impedir la justa apreciación de otros trabajos con menor relumbrón, pero igualmente interesantes. Pero quien haya tenido la ocasión de sumergirse en las páginas de Top Ten coincidirán conmigo en que no se trata precisamente de un cómic convencional. ¿Cómo mantener el orden en una metrópolis donde todos los ciudadanos poseen superpoderes? Con un cuerpo de policía muy especial. Enésima demostración de la inagotable imaginación del guionista de Northampton, que tuvo una interesante precuela titulada Top 10: The 49ers, publicada durante el 2007 en España.

13.- El circo del desaliento, de David Rubín: saldada la cuenta que tenía pendiente con el historietista ourensano -hace demasiado tiempo que tenía en mente la lectura de este tebeo-, no puedo sino rendirme una vez más ante su talento. Si el objetivo de todo artista es transmitir sensaciones a los receptores de sus obras, Rubín acierta una y otra vez, haciendo partícipe al lector de historias cargadas de tristeza, amargura, añoranza y -de forma muy esporádica- esperanza. Una auténtica maravilla de cómic donde se aprecian trabajos realizados por Rubín para diferentes publicaciones, presentado por Astiberri en una edición más que correcta Al igual que La tetería del oso malayo, una de las más gratas sorpresas de los últimos años.

14.- Bardín el Superrealista, de Max: estoy plenamente convencido de que segundas y ulteriores lecturas de este cómic realizado por el veterano Max resultarán realmente agradecidas. Y es que no sería de extrañar que por los múltiples recovecos e infinidad de referencias -especialmente religiosas y filosóficas- apreciables en cada pequeño relato de Bardín, buena parte de la información ofrecida terminara pasando desapercibida tras una lectura superficial. El elegantísimo estilo del autor catalán, sumado a un sentido del humor tan peculiar como -evidentemente- surrealista, hacen de éste un tebeo único. Una obra que, por cierto, ha resultado ser la gran triunfadora del año 2007 (Premio Nacional del Tebeo, Premio del Saló Internacional del Cómic 2007).

15.- Daredevil, de Ed Brubaker y Michael Lark: lejos de lo que mucha gente opina -la mayoría de ellos, imagino que recién llegados-, Brubaker y Lark no han revolucionado esta colección, sino que simple y llanamente están continuando la historia narrada por Brian Michael Bendis y Alex Maleev durante los últimos años. Con un estilo gráfico y narrativo y con una ambientación y tensión muy similares, ofreciendo grandes dosis de acción e intriga mediante la conjunción de los géneros superheróico y negro. Dejando a un lado la narración de la visita del Diablo Guardián a España -lamentable- una auténtica delicia.

16.- X-Factor, de Peter David, Ryan Sook y Dennis Calero: “mutant noir” podría ser una etiqueta útil a la hora de definir esta peculiar colección, donde Jamie Madrox, convertido en uno de los más carismáticos personajes de la franquicia-x, dirige una agencia de detectives que opera en el que hasta la “Diezma” era denominado como Barrio Mutante. Con un Peter David en plena forma, demostrando con cada entrega su inimitable sentido del humor, y un Pablo Raimondi ya liberado de la pesada carga de estar a la altura de Ryan Sook, X-Factor supone un soplo de aire fresco: 24 páginas mensuales representativas de lo mejor de la Marvel contemporánea.

17.- Bone, de Jeff Smith: “Un cruce entre Bugs Bunny y El Señor de los Anillos”… Esta definición, avalada por el propio Smith, bien podría resumir el tono de esta excepcional epopeya vivida por Phoney, Smiley y Phone Bone, criaturas que, obligadas al exilio de Boneville, vivirán toda clase de aventuras. Encontrando inspiración gráfica en tiras cómicas clásicas norteamericanas -Pogo, de Walt Kelly- y argumental en diferentes sagas y novelas de la literaratura fantástica, Smith ha creado una obra redonda, ahora reeditada por Astiberri en nueve preciosos tomos coloreados diligentemente por Steve Hamaker, y una edición de lujo en blanco y negro integrada por tres volúmenes, con una presentación sencillamente perfecta, de no ser por su elevadísimo precio.

18.- Heavy Liquid, de Paul Pope: atípica miniserie realizada para el sello Vertigo de DC Comics por uno de los más interesantes autores del panorama contemporáneo. Es difícil describir qué es lo que tanto me atrae de su inconfundible estilo, que por momentos resulta sencillamente hipnótico. Fluido, natural, salvaje, desgarrador, impactante… cada trazo de Pope impacta con fuerza brutal en la retina del lector, utilizando un relato de ciencia-ficción como vehículo para transmitir estas sensaciones. Ojalá Batman: Year 100 -de inminente publicación en España- coseche un éxito suficientemente significativo como para que Planeta DeAgostini Cómics, o la editorial que se tercie, publique el resto de su obra.

19.- Excalibur, de Chris Claremont y Alan Davis: una de mis colecciones preferidas, reminiscente de mis inicios como lector de cómics, por fin reeditada. Mutantes en el Viejo Continente, en una irrepetible combinación de comedia, acción y aventuras, de la mano de un Chris Claremont todavía inspirado, y un Alan Davis realmente espectacular. Por desgracia, de su ausencia en el plan editorial publicado recientemente por Panini Cómics, puede desprenderse que la continuación de esta colección, perteneciente a la línea Best of Marvel Essentials corre serio peligro. De confirmarse, teniendo en cuenta la calidad de este material, sería una verdadera lástima.

20.- Fábulas, de Bil Willingham, y Mark Buckingham: a estas alturas, poco o nada nuevo se puede añadir a lo ya comentado en numerosos foros acerca de esta colección. Willingham y Buckingham -entre otros dibujantes- nos han regalado la reformulación de los más clásicos cuentos populares, construída a partir de la actualización de personajes intemporales, pertenecientes al imaginario colectivo de generaciones de lectores. Una auténtica delicia gráfica y argumental que por méritos propios se ha consolidado como la más destacada colección del sello Vertigo, dignísima heredera de The Sandman. Para quienes tengan en mente adentrarse en el mágico mundo de Fábulas, Planeta de Agostini ha reeditado recientemente Leyendas en el exilio, tomo con el que asegura la presencia en las librerías especializadas de todas las historias hasta ahora publicadas en España.

21.- Y, El Último Hombre, de Brian K. Vaughan, Pía Guerra y Goran Sudzuka: el gran problema al que se enfrenta Brian K. Vaughan guarda ciertas similitudes con el desafío abordado por los guionistas de la serie de televisión Perdidos: ¿logrará narrar un final a la altura de la premisa inicial y desarrollo de la colección? Lo tiene complicado, aunque mantengo mi inquebratable fe en la capacidad de este portentoso guionista, con la esperanza última de que no caiga en el tópico cuando llegue el inevitable momento de poner fin a las andanzas de Yorick Brown, el último hombre vivo en La Tierra. De todas formas, con independencia del modo en que alcance la meta, le estaré eternamente agradecido por lo mucho que he disfrutado durante el camino.

22.- Astonishing X-Men, de Joss Whedon y John Cassaday: en este segundo volumen Joss Whedon y John Cassaday ha perdido buena parte de la frescura evidenciada en El Don y Peligroso, arcos argumentales que sirvieron para inaugurar este título. Pero aún así, continúan ofreciendo destellos de calidad reminiscentes de las mejores etapas de la franquicia mutante, conjugando a la perfección el clasicismo de Claremont con determinados elementos argumentales implantados por Grant Morrison -guionista que, dicho sea de paso, no es precisamente santo de mi devoción-. Una lástima que tras su vigesimocuarta entrega, a la que habría que sumar un esperado Annual, vayan a abandonar la colección. Esperemos que sus sustitutos -Warren Ellis y Simone Bianchi- estén a la altura de las circunstancias.

23.- Tim Sale: Black & White, de Richard Starkings y Tim Sale: al igual que en el caso anterior, podríamos considerar a éste como un libro de arte. Sin embargo, presenta la peculiaridad de organizarse a modo de una serie de entrevistas / conversaciones mantenidas entre Starkings y el propio Sale, donde el dibujante de Seattle -una debilidad personal, lo reconozco- analiza con detalle y profusión de anécdotas y explicaciones cada uno de las etapas de su intensa, prolífica y exitosa carrera profesional. Por supuesto, se incluyen muestras gráficas de todos sus trabajos, e incluso un par de historias inéditas. Un libro imprescindible para quienes, como yo, disfruten con el inconfundible trazo de este gran dibujante. Por cierto, la edición de Aleta, sobresaliente.

24.- Entender el Cómics, de Scott McCloud: por méritos propios, este autor se ha convertido en uno de los grandes divulgadores del mundo del cómic, habiendo preparado una trilogía de libros -Cómo hacer cómics, La revolución de los cómics y Entender los cómics- que deberían ser de obligada lectura para los amantes del medio. Además de poseer indudables aptitudes didácticas, McCloud acierta plenamente al utilizar medio que trata de analizar para demostrar empíricamente sus teorías, razonamientos, explicaciones y conclusiones, mediando una lucidez pasmosa. ¿Garantiza esta obra la plena comprensión de los cómics, entendidos como medio de expresión artística y cultural? Difícilmente puede realizarse una aseveración tan drástica, pero de lo que estoy convencido es de que Entender los cómics es un libro clave en la dignificación y divulgación del “Noveno Arte”.

25.- Pulphope, de Paul Pope: partamos de la matización de que Pulphope no es un cómic, sino un completísimo libro de arte que repasa de forma exahustiva la trayectoria de este Artista -sí, con “A” mayúscula- que durante los últimos años se ha adentrado en campos como el diseño, la ilustración publicitaria y, por supuesto, el mundo del cómic, tanto en su vertiente americana como japonesa. Además de una impresionante recopilación de ilustraciones, Pulphope recoge reflexiones realizadas por el propio autor que, examinadas de forma conjunta, terminan conformando un interesantísimo collage de influencias, opiniones, explicaciones, objetivos y motivaciones, aderedazo por una presentación a la altura del contenido. Pronto, le dedicaré la atención que merece, en forma de artículo.

Aclaración: la lista no sigue ningún tipo de orden preestablecido; para evitar hacer el post más farragoso de lo que es, he obviado determinados datos (editorial, precio, etc…) optando por incluir en cada título enlaces a reseñas o webs de editoriales donde se recojan la mencionada información.

Un saludo y hasta pronto! (eso espero)





Cargados de tebeos

7 01 2008

Así han acudido a su cita anual Sus Majestades los Reyes Magos de Oriente (reconozco que, para estos asuntos, soy monárquico de pura cepa). Y es que uno no puede tener queja, pues en lugar del temido carbón, he sido agasajado con diferentes cómics cuya lectura derivará en diferentes contenidos a los que de forma paulatina daré salida en este blog durante las próximas semanas. Así, entre regalos y autorregalos (muy propios en estas fechas, propicias para justificar el incremento del volumen de compras comiqueras), mi tebeoteca particular ya cuenta con los siguientes títulos:

Fábulas: Una historia de amor, de Bill Willingham, Lan Medina, Mark Buckingham, Bryan Talbot y Linda Medley

Un paso más para completar mi colección de uno de los mejores títulos contemporáneos. Imposible no dejarse seducir por la imaginación y el talento de Willingham y Buckingham, quienes nos ofrecen una visión muy diferente de personajes de ficción que nos acompañan desde nuestra infancia. ¦Enlace: Mundo de Fábula (especial Mark Buckingham), visita guiada por exposición Expocómic 2006  y entrevista).¦

Fábulas: La marcha de los soldados de madera, de Bill Willingham, Mark Buckingham, P. Craig Russell y Craig Hamilton.

Ansiaba de forma muy especial tener este tomo en mi poder para releer una historia que, en su momento (leído de prestado), marcó mi total y abosulta devoción por esta colección. Cargado de una imaginación, sentido de la épica y aventura sensacionales, resulta sencillamente imprescindible por muchos y muy diferentes motivos, que espero desgranar en una futura reseña.

Invencible: Un mundo diferente, de Robert Kirkman y Ryan Ottley.

No es ningún secreto para los pocos (pero fieles) habituales de A.H.A.A… que el género superheróico siempre ha sido, es y será mi preferido. Pues bien, de entre todas las colecciones que sigo en la actualidad encuadrables dentro de esta clasificación por su temática, considero a Invencible como la mejor. Y con mucha diferencia. En un par de semanas reseñaré este sensacional tomo en Zona Negativa. ¦Enlace: reseña de Invencible: Cosas de la vida¦. 

Los Archivos de Batman #3, de Bob Kane y Bill Finger.

Comprendo que esta etapa de las aventuras de Batman no sea plato de buen gusto para todos los lectores, pero para un incondicional del  ”Caballero Oscuro”, como quien escribe estas líneas, es una auténtica gozada tener la ocasión de bucear en la génesis de uno de los más populares personajes de ficción de todos los tiempos. Aunque tremendamente ingenuas, las historias recopiladas ayudan considerablemente a comprender la auténtica naturaleza tanto de Batman, como de los innumerables integrantes de su galería de villanos particular.

DMZ: Sobre el terreno, de Brian Wood y Riccardo Burchielli.

Entre otras muchas cosas, a José Torralba, amigo y compañero de Zona Negativa, le tengo que agradecer que con su excelente reseña, me convenciera para darle una oportunidad a esta serie de nuevo cuño del sello Vertigo. Y os aseguro que no me arrepineto en absoluto (en breve, reseña por estos lares). Os dejo con la sinopsis: “Bienvenidos a la América de la Segunda Guerra Civil. La peor pesadilla de América se ha hecho realidad. Una terrible guerra civil ha dividido a los Estados Unidos en dos… y el joven Matty Roth, un reportero en prácticas, ha quedado atrapado en una zona aislada de Manhattan, una zona donde se librará la batalla definitiva por la libertad.” ¦Enlace: reseña de DMZ: Sobre el terreno, por José Torralba¦.

Octubre, de Pasqual Ferry.

Por fin tengo en mi poder uno de los 2000 ejemplares firmados por el autor con motivo de la edición especial y limitada de un precioso tomo que recopila los tebeos realizados por Ferry dentro del panorama nacional:  Crepúsculo, Sebastián Gorza, la Ruta de la Medusa y La Torre (Marius Dark). Publicados con anterioridad en las desaparecidas revistas Cimoc y Zona 84, atestiguan el incomparable talento de quien, para un servidor, es el mejor dibujante español contemporáneo. ¦Enlace: Zona Negativa entrevista a Pasqual Ferry¦.

El circo del desaliento, de David Rubín.

Tras devorar La tetería del oso malayo, sentí la imperiosa necesidad de conocer en profundidad de este talentoso guionista y dibujante gallego. Con una sensibilidad, emotividad y rabia contenida similar a la mostrada en La tetería…, El circo del desaliento recopila diferentes historias cortas, incluída Donde nadie puede llegar, con la que el autor fue galardonado con el I Premio Castelao de Cómic concedido por la Diputación de A Coruña. Precisamente mi primera aproximación a la obra de Rubín se produjo con este relato, cuyos originales tuve la oportunidad de contemplar durante Viñetas desde o Atlántico 2005. Un tomo imprescindible. ¦Enlace: reseña de La tetería del oso malayo¦.

Hechos, dichos, ocurrencias y andanzas de Bardín el Superrealista, de Max.

Como muchos sabréis (y como ya comenté en su momento),  esta obra ha sido galardonada con el Premio Nacional del Cómic 2007, concedido por el Ministerio de Cultura, lo cual, añadido al apabullante éxito en los galardones entregados durante el pasado Saló Internacional del cómic de Barcelona, avivó considerablemente mi curiosidad e interés por esta obra. Y lo cierto es que, aunque espero dedicarle segundas y ulteriores lecturas antes de preparar el artículo que merece, mi primera impresión ha sido realmente grata. Original, desconcertante, y (evidentemente) surrealista, tanto en lo temático como en lo gráfico, estoy convencido de que no dejará indiferente a nadie. ¦Enlace: Zona Negativa entrevista a Max¦.

Jimmy Corrigan: el chico más listo del mundo, de Chris Ware.

En las próximas fechas, espero tener la oportunidad una cuenta que desde hace demasiado tiempo tengo pendiente: la lectura de Jimmy Corrigan. En diferentes ocasiones he podido hojear las páginas de este tomo, incrementando en cada ocasión mi curiosidad, tanto por la historia narrada por Ware, como por los recursos gráficos utilizados. De momento, a falta de tiempo para leer, tan sólo puedo aseverar con rotundidad que su presentación es, con toda probabilidad, la más original y atractiva que he tenido la ocasión de apreciar en mucho tiempo.

Y hasta aquí hemos llegado… con poco más que añadir, como por ejemplo, que si todo va moderadamente bien, durante esta semana colgaré un artículo centrado en los 25 tebeos que más me han gustado de cuantos he leído durante el 2007. ¡Se admiten apuestas! ;)

Un saludo y hasta pronto! (eso espero)

 





Si yo fuera editor…

5 11 2007

Curioso el ejercicio de imaginación que platea la enésima cadena que circula por la blogosfera. IvánN Díaz, responsable de Graymalkin Lane y colaborador de +QCómics ha tenido la amabilidad (¡la venganza será terrible!) de acordarse de un servidor a la hora de propagar la siguiente hipótesis: ¿Qué harías si fueras editor de cómics? Ponerse en la piel de quienes rigen los designios de los gigantes editoriales nacionales o internacionales desde una óptica realista resulta una misión poco menos que imposible, pues a buen seguro que carecemos de la información necesaria (cifras de ventas, estudios de márketing, encuestas, situaciones legales y contractuales…) como para emitir un juicio o elaborar propuestas acuánimes, imparciales y realistas dentro del complejo panorama editorial.

De modo que vaya por delante que las líneas que siguen a continuación están redactadas desde la óptica de un mero aficionado que, dicho sea de paso, no es que esté especialmente descontento con la situación actual, aunque sí aprecia significativos y relevantes detalles que deberían pulirse. Por supuesto, incluyo la mención a obras cuya reedición o publicación espero ansioso… aunque de regirme por este tipo de criterios, mal editor sería… ;)

Así pues, dejo a un lado los preámbulos para entrar de lleno en materia:

Planeta DeAgostini Cómics:

  • Supervisar de forma más exhaustiva las traducciones, de modo que se minimicen los errores, prestando especial atención a las faltas ortográficas.

  • Sentar un criterio coherente en lo que a la relación precio / número de páginas se refiere (Especialmente bochornoso el caso de la colección Clásicos DC: Nuevos Titanes).

  • Plantearse la posibilidad de abandonar las cabeceras compartidas por 2 colecciones publicadas en formatos 48 páginas de alternancia bimestral, en beneficio de series mensuales de 24 páginas (ejemplo: Green Lantern / Green Arrow). Es decir, publicar las obras respetando en la medida de lo posible el formato original.

  • En la medida de lo posible, respetar los formatos de publicación originales, tratando de prescindir de ediciones aumentadas (Absolute) o reducidas (Clásicos DC), salvo cuando por sea imprescindible para su viabilidad comercial.

  • En caso de que sea necesaria la publicación de los tomos Absolute para obras que realmente lo merezcan, y que hayan sido editadas en su edición americana en dicho formato (ejemplo: evitar temeridades como las realizadas con V de Vendetta o el Batman de Neal Adams).

  • Recuperar obras de Paul Pope (Batman: Year 100, THB, 100% y Heavy Liquid), impresionante autor que, por desgracia, está siendo obviado de forma escandalosa en España.

  • Recuperar la etapa de Mark Waid al frente de The Flash, en un formato acorde a la calidad de la obra.

  • Llegada la fecha de estreno de la película “Dark Knight”, secuela de Batman Begins, dar continuidad al coleccionable de Batman, incluyendo la etapa guionizada por Ed Brubaker.

  • En la medida de lo posible, reeditar los primeros tomos de colecciones cuya publicación comenzó Norma Editorial (Los Archivos de Batman, Y, El Último Hombre, Los Invisibles,…) dándole la posibilidad a quienes en su momento no pudieron hacerse con estos tomos de disfrutrar de una edición íntegra.

  • Aclarar de una vez por todas la problemática suscitada en torno a los derechos de publicación de Powers, de Brian Michael Bendis y Mike Avon Oeming.

Panini Cómics:

  • Sentar un criterio coherente en lo que a la relación precio / número de páginas se refiere.

  • Aumentar el raquítico (en ocasiones bochornoso) nivel de calidad de la maquetación de determinados cómics.

  • Cesar en la molesta práctica de publicar miniseries como complemento de series regulares (Ej: Daredevil: Father).

  • Replantearse seriamente el formato 100 % Marvel: su calidad de encuadernado, la fragilidad del encolado, las solapas, etc..

  • Homogeneizar el tipo de papel empleado para las cubiertas de las colecciones mensuales.

  • Nuevas publicaciones y reediciones: la etapa de Peter David al frente de X-Factor, Arma-X, de Barry Windsor, la serie regular protagonizada por Rondador Nocturno, de Roberto Aguirre-Sacasa y Darick Robertson, el segundo y último tomo recopilatorio de Nextwave, de Warren Ellis y Stuart Immonen, y Criminal, de Ed Brubaker y Sean Phillips.

  • Aclarar de una vez por todas la problemática suscitada en torno a los derechos de publicación de Powers, de Brian Michael Bendis y Mike Avon Oeming.

Norma Editorial:

Un caso realmente curioso, y sintomático del agitado panorama editorial nacional. Tras la pérdida de los derechos de DC/Vertigo, estoy realmente satisfecho con la calidad de sus ediciones, así como las colecciones por las que han apostado. Se me ocurrirían como únicas sugerencias:

  •  La publicación del Dreadstar de Jim Starlin.

  •  La reedición de Tomorrow Stories, de Alan Moore, en un formato similar al empleado con el resto de obras del autor británico.

Aleta Ediciones:

He de reconocer que siento especial simpatía por esta editorial, no en vano publican la que a mi juicio es una de las más destacadas colecciones contemporáneas: Invencible, de Robert Kirkman. Además, siguen apostando fuerte por el guionista de Kentucky, con diversos títulos guionizados por este autor, como Superpatriot, Tech Jacket, Brit, o la más reciente Reaper. Sugerencias:

  • Publicar Battle Pope.

  • Recuperar las primeras entrega del Savage Dragon de Erik Larsen.

Astiberri:

Tal vez podría sugerirse la reducción de unos precios que en ocasiones resultan un tanto elevados, pero creo que en este caso no procede: siendo realistas, bastante hacen estas editoriales para continuar publicando de forma regular, lógico que traten de rentabilizar al máximo las obras de mayor renombre cuyos derechos ostentan. Además, sus ediciones están realmente cuidadas, con la reciente excepción de “Estúpidas, Estupidas Monstrorratas”, con un incomprensible cambio de formato y papel (amarillo) respecto al resto de tomos de Bone. Por lo demás, chapeau al trabajo realizado por la editorial vasca.

Random House-Mondadori, Anagrama, Ediciones DeBolsillo, etc…: 

Con estos gigantes editoriales, que de forma cada vez más frecuente se adentran en la aventura de publicar tebeos (o novelas gráficas, como ellos prefieren llamarlos), me muestro considerablemente más crítico y escéptico. En su momento ya lo comenté, pero no está de más ahondar en el asunto: el mayor problema radica en que, por optar por un tipo muy determinado de historias (supuestamente más serias, adultas, etc…) terminan ofreciendo una visión muy limitada del mundo del cómic. Y cuando se deciden a adentrarse en otro tipo de géneros, la selección de material es más que cuestionable (Los 4 Fantásticos, o Ghost Rider, por Ediciones De Bosillo) Por otra parte, los formatos resultan inadecuados (Ciudad de Cristal, La Casta de los Metabarones, Paracuellos), y los precios, poco populares. De momento, como alternativa, no pienso que sea una situación demasiado problemática. Pero, si alguna de estas editoriales termina haciéndose con los derechos de Marvel o DC, por poner los ejemplos más significativos, el panorama variaría considerablemente.

Del resto de editoriales, no hablo por puro desconocimiento, pues sólo en contadas ocasiones adquiero las obras ofertadas en su catálogo.

Y llegado a este punto, creo que queda poco más que añadir, salvo expresar mi convencimiento de que la tarea desempeñada por los editores es mucho más complicada de lo que podemos pensar. Dejando a un lado los tan inexcusables como numerosos errores ortográficos y de traducción, intuyo que la selección de obras, la obtención de materiales de reproducción, la gestión de derechos, la coordinación de rotuladores, traductores, distribuidores, etc… son temas realmente complejos. Pero no es menos cierto que su trabajo consiste precisamente en asumir dicha responsabilidad. Y su obligación, ofrecer las mejores ediciones posibles de los cómics que editan.

Como clientes, como compradores, estamos en nuestro derecho de exigir el mayor de los cuidados en el desempeño de su labor. Y si bien es cierto que a menudo los errores y decisiones editoriales rozan lo descabellado, no es menos cierto que, en ocasiones, los lectores de cómics somos extremadamente quisquillosos en nuestras quejas. No estaría de más combinar nuestras exigencias, legítimas y razonables, con la apreciación de la situación editorial que nos ha tocado vivir: se publican más obras que nunca, en todo tipo de formatos, con un rango de precios muy variable y a una calidad razonable. Por desgracia, no se puede publicar todo, en el formato que queramos, ni a los precios deseados. Cada cual, está en su derecho de mantener una postura más o menos crítica. Yo lo tengo claro, tal vez por mi conformismo (que no pasotismo), y siempre teniendo presentes las puntualizaciones realizadas con anterioridad, estoy razonablemente satisfecho con la situación actual, y no acabo de comprender a quienes, lupa en mano, dedican su tiempo a criticar cada cómic publicado, a quejarse indiscriminadamente del formato escogido, a buscar cada palabra mal traducida, cada tilde fuera de lugar, cada error de rotulación… Ni lo comparto, ni termino de comprenderlo, pero, obviamente, cada cual invierte su tiempo libre en lo que considera oportuno.

Dicho lo cual, en un alarde de generosidad, rompo la cadena iniciada ¿quién sabe por quién? Y es que esto de los memes tiene su gracia, pero resulta agotador. ;)

Eso sí, insto a los pocos (pero fieles) lectores de esta bitácora a que compartáis vuestra opinión acerca del tema comentado en este post.

Un saludo y hasta pronto! (eso espero)





Una de cal, y otra…

9 10 2007

Pongámonos en situación: martes, ocho de la mañana, en un vagón del Metro de Madrid, y padeciendo un estado semisomnoliento que me impedía aspirar a cualquier tipo de actividad intelectual, me topé con la visión que ilustra este post. La imagen en cuestión se corresponde con la portada del diario 20minutos, uno de los muchos periódicos gratuitos que se publican en la capital. La primera reacción, esbozar una sonrisa. Y es que uno no puede evitar alegrarse de que el llamado “noveno arte” (concretamente, la inauguración del Salón del Cómic de Asturias) encuentre un pequeño hueco en la portada de una publicación distribuida a nivel nacional.

Pero tras prestar mayor atención, me sorprendo con un pequeño avance de la noticia, en el que se puede leer “Todo sobre el cómic alternativo. Hoy se abre en Gijón el Salón del Cómic de Asturias, dedicado a lo poco comercial”… Dejando a un lado lo inspirado que haya estado el redactor de dicha frase, no deja de resultar curioso que la misma estuviera ilustrada con una imagen de Pícara, miembro de los X-Men, o La Patrulla-X, colección que no destaca precisamente por su carácter “alternativo”. Por desgracia, no pude hacerme con un ejemplar del periódico para comprobar el contenido del reportaje. Sin embargo, en cuanto pude disponer de una conexión a Internet, accedí a la edición digital de 20minutos, donde daban cabida a la noticia en cuestión.

Bajo el título “Las viñetas más alternativas”, y la imagen inmediatamente anterior a estas líneas, el periodista de 20 minutos realiza un breve comentario acerca del Salón del Cómic del Principado de Asturias: “El mundo del cómic, tras grandes épocas de crisis, está viviendo ahora una edad de oro: gana nuevos lectores y una gran consideración cultural. Este buen momento se aprecia en la creciente cantidad de ferias dedicadas a la historieta. Uno de esos eventos, el Salón del Cómic de Asturias…”.

Efectivamente, parece que el cómic está viviendo un buen momento en España, y no menos cierto es que están proliferando salones del cómic por toda la geografía nacional. Pero lo que parece obviar el redactor del artículo es que el Salón de Gijón vivirá desde el día de hoy su trigésimo primera edición. Un bagaje lo suficientemente respetable como para prestarle la atención debida. En cuanto a la imagen que ilustra el artículo, Lobezno, Pícara, el Dr. Extraño, o Usagi Yojimbo… cómic alternativo en estado puro. En fin…

Continúa el artículo con las siguientes palabras: “…abre hoy sus puertas para rendirle homenaje al movimiento underground, esto es, a las obras y autores que se mantienen al margen de las grandes editoriales y, aun así, han conseguido triunfar en el negocio y entre el público. Este espíritu contrasta con los lanzamientos de la temporada.” Y a continuación, un raquítico resumen de lo que consideran los próximos lanzamientos de Palneta, Panini y Norma, con spoiler incluido. Es decir, nada más lejos de lo que se podría deducir del titular “Todo sobre el cómic alternativo”.

En definitiva, cabe congratularse por la presencia cada vez más generalizada y normalizada de los cómics en los medios de comunicación. Pero no estaría de más un poco de rigor, conocimiento de causa, o asesoramiento, en la elaboración de las noticias, reportajes y artículos que le dedican.

Lo dicho: una de cal, y otra…

Un saludo y hasta pronto! (eso espero)





Novela Gráfica: ¿más allá del cómic?

28 08 2007

Tal y como comenté durante el día de ayer, el pasado viernes, colgué en Zona Negativa un artículo donde resumía mis impresiones acerca de la X Edición de Viñetas desde o Atlántico, Salón Internacional del cómic de A Coruña. Uno de los puntos sobre los que me centré fue el de las charlas-coloquio, durante las cuales los autores invitados departieron acerca de sus obras, trayectorias y demás temas sacados a colación tanto por los moderadores como por el público asistente. Como muestra, la charla titulada La novela gráfica, impartida por el ilustre bloggero Álvaro Pons, en la que realizó un completo y ameno repaso al significado, nacimiento, evolución y vigencia del término.

En relación a este tema, recientemente visité la sección de cómic de un establecimiento de la cadena La Casa del Libro, y cual fue mi sorpresa cuando, de entre los folletos que tenían a disposición del publico destacaba uno cuyo título, adyacente a una ilustración de Blacksad, de Juan Díaz Canales y Juanjo Guarnido, rezaba “Novela gráfica: más allá del cómic. El género de viñetas elevado a su máxima categoría de la mano de los mejores ilustradores”.

Confrontando ambas cuestiones, y siempre desde un punto de vista subjetivo, me animo a extraer las siguientes conclusiones:

1.- No cabe duda de que quienes amamos los cómics debemos congratularnos de que cadenas como La Casa del Libro y la Fnac, o editoriales como Anagrama, DeBolsillo o Mondadori, estén apostando tan fuerte por el noveno arte. Esta circunstancia, unida a la publicación cada vez más habitual de reportajes, artículos o reseñas de cómics en revistas y diarios, tanto gratuitos como de pago, se antojan como herramientas básicas en la promoción, difusión y normalización del medio a nivel nacional. En este punto, el incontestable éxito de las adaptaciones cinematográficas de tebeos ha jugado a favor de la industria, al menos a medio plazo, pues soy de la opinión de que el del cine y el cómic es un matrimonio de conveniencia de incierto futuro, idóneo para paliar la falta de creatividad y originalidad imperante en Hollywood. Tiempo al tiempo…

2.- Tal y como comentaba el carcelero en su exposición, el término y el formato de las novelas gráficas resulta realmente goloso para los grandes establecimientos: la apariencia de libro, con cuidadas ediciones, y la huída de términos cómo cómic o tebeo, erróneamente asociados a un público no adulto, resultan determinantes en la promoción de este tipo de productos. Evidentemente, toda empresa busca implementar sus beneficios, tratando de llegar a un abanico de clientes lo más amplio posible. El caso de estas cadenas no es una excepción, de modo que en la actualidad tratan de aprovechar el tirón mediático (al que han contribuido) de los cómics. Hasta aquí ningún problema. El tema se vuelva más espinoso si la promoción del medio se centra casi en exclusiva en una parcela teóricamente muy acotada, hasta el punto de contribur a ofrecer una visión muy limitada del mundo del cómic.

3.- Centrémonos en la frase promocional utilizada por La Casa del Libro: “Novela gráfica: más allá del cómic. El género de viñetas elevado a su máxima categoría de la mano de los mejores ilustradores”. Siendo quisquillosos, llama la atención el hecho de que, aparentemente, se considere a los cómics como un género, por no mencionar el desacierto que implica la omisión de toda mención a los guionistas. O tal vez esté malinterpretando la frase, y se estén refiriendo a los cómics como un género literario, dando por descontado el protagonismo de los guionistas. En el mejor de los casos, resulta un enunciado un tanto confuso, y abierto a diferentes interpretaciones. Pero la clave, el detonente de que haya decidido redactar este farragoso post es el considerar la novela gráfica (“…más allá del cómic.”) como categoría superior del noveno arte. Bien es cierto que bajo la denominación de novela gráfica se han publicado algunas de las más interesantes obras de los últimos años. Así, por citar ejemplos contenidos en el folleto de La Casa del Libro, podríamos destacar Contrato con Dios, de Will Eisner, Ghost World, de Daniel Clowes, Paracuellos, de Carlos Giménez, Blankets, de Craig Thompson, Jimmy Corrigan, de Chris Ware, Watchmen, V de Vendetta y From Hell, guionizadas por Alan Moore, e ilustradas por Dave Gibbons, David Lloyd y Eddie Campbell. Pero no es menos cierto que el término novela gráfica es demasiado vago, amplio e indeterminado como para considerarlo definitorio de un género. En contraposición, tratando de ser más precisos, los cómics citados con anterioridad sí pueden considerarse como representativos de diferentes géneros (biográfico, costumbrista, superheróico,…). Pero aunque en los últimos tiempos incluso la recopilación de arcos argumentales de cualquier colección mensual de género superheróico ha llegado a ser considerada como novela gráfica, podría llegar a aceptarse la definición del novela gráfica como una única historia supuestamente de mayor calidad que la media, publicada en un formato lujoso, y destinada a un público adulto.

La popularización de este término, que inicialmente parecer positiva, puede terminar convirtiéndose en un arma de doble filo para quienes nos enorgullecemos y disfrutamos con la diversidad existente en el mundo del cómic, corriendo el peligro de ofrecer una visión cercenada de un medio lo suficientemente rico como para que no se limite a obras centradas en determinados temas, abordados desde unas ópticas concretas y publicados en formatos específicos. Más aún cuando la denominación parece utilizarse (intencionada o inconscientemente) de forma eufemística, con el supuesto objetivo de dignificar, de hacer más repetables, los cómics o tebeos, que es, ni más ni menos, lo que son las novelas gráficas.

4.- En definitiva, el proceso de normalización de los tebeos como una manifestación cultural tan válida y respetable como la que más, parece que está en marcha. Y esperemos que fructifique. Pero al igual que sucede con el cine, la literatura o la música, hay cómics para todos los gustos, edades y publicos. Sería una lástima que los medios generalistas y superficies comerciales se centraran de forma casi exclusiva en una parcela que, en mi opinión, resulta difusa, y que en demasiadas ocasiones oculta ínfulas de superioridad y pretenciosidad. Sea como fuere, quedándonos con el aspecto positivo, esta maniobra comercial parece estar dando sus frutos, y quien escribe estas líneas no puede evitar alegrarse de que cada vez más gente deje a un lado sus prejuicios y se decida a leer cómics, tebeos, historietas, bandas deseñadas, bande besinée, quadrinhos o comic-books. Da igual cómo decidan llamarlos… mientras se lean y no dejen de darse a conocer grandes historias que tal vez no encuentren acomodo dentro de definiciones artificiosas.

En fin…que los pacientes e incautos lectores que hayan llegado hasta aquí acepten mis disculpas por este divagatorio post, tan extenso como farragoso. Pero no querría finalizar sin invitaros a compartir vuestra opinión en este blog.

Un saludo y hasta pronto (eso espero!)





Una semana entre viñetas

27 08 2007

Lunes. De vuelta al trabajo, a la ruitina, y al frenético ritmo de Madrid. Las efímeras vacaciones llegaron a su fin, casi sin tiempo de comenzar a saborearlas. Aunque en lugar de regodearme en los primeros síntomas de una incipiente depresión post-vacacional, prefiero aparcar mi inconformismo patológico y rememorar la semana que, en la mejor de las compañías, pasé en A Coruña.

Como viene siendo habitual en quien escribe estas líneas, traté por todos los medios de asistir a la X Edición de Viñetas desde o Atlántico, salón internacional del cómic que anualmente se celebra en la ciudad herculina. Pero en esta ocasión conté con la dificultad añadidad de cuadrar tres variables que a menudo resultan incompatibles: las fechas del evento, mi periodo vacacional, y la circunstancia de estar residiendo en Madrid. Afortunadamente, la carambola salió al primer intento, tal y como atestiguan los enlaces que ponen punto y final a este post. Tan sólo añadir que la semana comprendida entre el 13 y 19 de agosto ha sido, una vez más, memorable. Visitas a exposiciones, asistencia a ruedas de prensa, entrevistas a autores, etc… una auténtica gozada. A todo ésto habría que sumar encuentros con amigos y familiares, excursiones varias y degustaciones gastronómicas realmente provechosas. Y una semana adicional dedicada por entero al más completo relax en las inmediaciones de Santiago de Compostela. En casa.

Con las pilas cargadas (no todo lo que uno quisiera, pero cargadas), toca retomar la actividad laboral y, esperemos, cumplir de una vez por todas la eterna promesa de recuperar la regularidad en esta pequeña bitácora. Ideas y ganas no faltan, el problema es el de siempre: el tiempo… Se hará lo que se pueda…

Enlaces de interés:

• Viñetas desde o Atlántico 2007.

• Viñetas desde o Atlántico 2007: entrevista a Jeff Smith.

• Viñetas desde o Atlántico 2007: entrevista a Tim Sale.

• Viñetas desde o Atlántico 2007: valoración y valoración personal.

• Avance: La cuenta atrás, de Carlos Portela y Sergi San Julián.

Un saludo y hasta pronto! (eso espero)